Pastor:Felipe Polo WoodMisión Bautista Hermandad

Mateo 15

Tradiciones vs. Fe

Las tradiciones humanas (v. 1-20)

Tradiciones humanas son reglas que los humanos establecen y le dan la misma autoridad que a la palabra de Dios. En este caso se trata de lavarse las manos antes de comer. Es bueno lavarse las manos antes de comer? Por supuesto que sí! Sin embargo, los jefes religiosos habían elevado esta práctica al nivel espiritual, y lo practicaban como un rito y condenaban a todos los que no lo cumplían. Otra tradición que Jesús menciona es la de apartar dinero para el Señor. Es malo apartar dinero para el Señor? De ninguna manera. El problema era que los fariseos, al ser tan celosos de apartar el dinero tan pronto como lo recibían, ignoraban sus deberes como hijos y prójimos de los demás. La clave está en lo que Jesús les dice en Mateo 23 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!" Aquí Jesús nos muestra que algunas de estas tradiciones son buenas y que no tenemos que dejar de hacerlas sólo porque son tradiciones, sino que no podemos confiar en ellas para lograr alguna gracia con Dios.

Hoy en día, nuestros "ancianos" religiosos también tienen todo una lista enorme de tradiciones humanas que invalidan la palabra de Dios.

Tradiciones actuales

Todas estas son tradiciones, algunas buenas otras no tanto, pero que al ser "obedecidas" como "palabra de Dios" se convierten en tradiciones humanas que en realidad nos alejan del Señor. Practica las cosas de esta lista, pero no lo hagas pensando que por ello Dios te va a querer más, porque entonces se convierte en una tradición.

La fe (v. 21-28)

Qué es lo que agrada a Dios entonces? Les enseñé un coro: "La ofrenda que a Dios agrada es un espíritu humilde. Un corazón quebrantado, Señor, no despreciarás". Agradar a Dios no tiene nada que ver con el cumplimiento externo de costumbre humanas, ni siquiera con el cumplimiento externo de enseñanzas divinas (como los diez mandamientos), al contrario, Dios se agrada del hombre o mujer que cree en Jesús!

Este pasaje nos da el perfecto ejemplo de lo que agrada a Dios. Según los hombres, esta mujer no tenía ninguna posibilidad de agradar a Dios. Nació en el lugar equivocado, y nunca había pertenecido a la religión oficial. El Señor Jesús, inclusive, decide poner a prueba la fe de esta mujer y le dice unas frases tan hirientes que cualquiera de nosotros nos hubieramos salido corriendo de allí. Y si hubiera una oficina para asuntos de integración nos hubieramos ido a quejar de discriminación! Sin embargo, es notable el hecho que esta mujer tiene fe en Dios, cree en Jesús y está dispuesta a todo con tal de conseguir su petición. Jesús se la concede.

 

El reino de Dios no es cumplir reglas, es confiar en Dios