Pastor:Felipe Polo WoodMisión Bautista Hermandad

Mateo 14

Lo que Dios puede hacer

Introducción. Cuando todo parece perdido (v. 1-12)

Algo terrible había pasado. El profeta había muerto. Siendo que Pablo predicó sobre este pasaje hace poco, no vamos a entrar en los tenebrosos detalles de cómo murió Juan y porque Herodes lo odiaba. Pero nos concentraremos en el hecho de que este grupo de creyentes habian perdido su líder, lo cual produjo un profundo pesar y desconcierto en ellos. Por qué permitió Dios que Juan muera? II Reyes 18.4 dice "El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel;" La serpiente de bronce fue puesta por Dios, sin embargo, los hombres comenzaron a adorar a la serpiente en lugar de a Dios. Dios también puso a Juan el Bautista para llevar a la gente a Jesús. Juan en todo momento (Juan 1.20-34) intentó mostrar a la gente que debían seguir a Jesús, pero noten que el versículo 12 menciona a los discípulos de... Juan! La naturaleza humana de sus seguidores les hizo seguir al hombre Juan en lugar de a quien Juan predicaba, Jesús. Pienso que nosotros hemos pasado por algo parecido. Teníamos un líder, y ese líder, domingo tras domingo, presentó a Jesús. Pero muchos de nosotros estabamos siguiendo al hombre y el Señor tuvo que hacer algo drástico para recuperar la atención de su gente. Qué debemos hacer ahora?

I. Nos ponemos en las manos de Dios (v. 12-21)

Estoy seguro que con la muerte de Juan varios de "sus" discípulos se desbandaron y no volverion a congregarse. Sin embargo, al menos un grupo de ellos amaba a Dios e hicieron lo correcto, ir a Jesús! (v. 12). Tal vez es una coincidencia, probablemente el Señor lo planeo así. Pero, en medio de la tristeza de estos discípulos, y la propia tristeza de Jesús (v.13) la gente todavía tiene necesidades, y vienen a Jesús. Se presenta un problema, es tarde y la gente no ha comido... "dadles vosotros de comer" (v.16). Los discípulos comprendieron la necesidad de la gente, pero no sabían qué hacer. Solo tenían cinco panes y dos peces, pero esto no puede satisfacer ni a dos personas, mucho menos a más de cinco mil. Pero Jesús dice: "Traedmelos acá". Yo se que mucho nos sentimos solos e incapaces de poder tener un ministerio efectivo hacia los miles y millones de personas que nos rodean. Pero, Jesús dice: solo necesito cinco panes y dos peces. Yo se que no has ido al seminario, ni tienes mucha preparacion, ni te sobra el dinero, pero Jesús dice: solo dame tu vida y verás lo que yo puedo hacer.

II. Aprendemos a confiar en El (v. 22-33)

"Obedecer y confiar en Jesús, es la senda marcada, para andar en la luz". Confiar en el Señor, tan fácil pero tan difícil. Esta misma semana una familia me compartía como estaban aprendiendo a confiar en el Señor y como el Señor les estaba bendiciendo grandemente. El proceso de aprender a confiar en Dios no es fácil. Hay personas que, como Gedeón, les toma mucho tiempo decidirse y necesitan pruebas de Dios, otros como Pedro se tiran "con zapatos y todo". Pero, confiar en Dios es igualmente dificil para todos. Significa negarse a sí mismo. Me parece que el paso más dificil, por lo menos lo es para mí, es llegar a la convicción de que TODO lo que tenemos lo tenemos porque Dios nos lo ha dado y no por lo inteligente o buen trabajadores que somos. Todo lo demás se desprende de eso. Confiar en Dios sobre la salud, el dinero, el trabajo, el tiempo dedicado al Señor, la baja asistencia en la iglesia, etc. Puedo dar "mi" dinero al Señor porque si El me lo dio, El me lo puede dar otra vez (si lo necesito). El Señor hizo a Pedro caminar sobre el agua, Pedro no tenía que preocuparse, si Jesús tenía poder para hacerlo caminar sobre el agua, tendría poder para mantenerlo a flote. Si Dios puso esta iglesia aquí, El se encargará de mantenerla a flote y hacerla crecer en su tiempo. Mientras tanto, confiemos en El en cada paso de nuestra vida. El Señor está buscando "cinco panes y dos peces" y aunque no entendemos cómo podríamos ser de utilidad nosotros, confiemos en el Señor, el cuidará de nosotros.

III. Le dejamos trabajar a El (v. 34-36)

Por último, es necesario que dejemos a Dios hacer su trabajo. Qué facil es para nosotros hacer el trabajo de Dios! Constantemente los humanos creemos saber mejor que Dios! Con qué facilidad criticamos a Dios al tomar los asuntos en nuestras propias manos. Parece que dijeramos: "Yo se que Dios está en control, pero si El no hace nada, yo lo haré" y que ridículo sonamos con nuestras actitudes pedantes. A ver, sana a un enfermo o haz resucitar a una persona... no puedes? Pues te cuento un secreto. Jesús si puede. Sabes cuanta arena hay en el mar, o cuantas estrellas en el universo? Como puedes entonces intentar suplantar a Dios y hacer Su trabajo? Espera en Dios. El tiene el poder y la sabiduría.

 

Conclusión: Dios puede transformar una aparente derrota en victoria, solo tenemos que hacer tres cosas: ponernos en sus manos, confiar en El y dejar que El haga la obra.