Meditacion. Nov. 23/98.

Texto: "Y pondre enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia" (Gen.3:15).

Este verso nos dice donde se origino el aborrecimiento que tiene el mundo contra hacia el verdadero Cristiano. Mire donde se origino. Hay una hostilidad natural entre las dos simientes, como entre el lobo y la oveja, o el perro y el gato; asi hay una aversion entre la simiente de la mujer y la simiente del serpiente; entre el mundo y sus seguidores contra los seguidores de Cristo.

Otro texto que lo confirma: "Abominacion es a los justos el hombre inicuo, y el de caminos rectos es abominacion al impio" (Pro.29:27); hay una mutua rivalidad entre el bueno y el malo, de tal modo que nunca podran hacer una firma amistad. El bueno no aborrece al malo, porque no se odia la persona sino el pecado. Un buen hombre siente aversion hacia el mal donde quiera que el pecado se encuentre, pero principalmente en si mismo. Por eso el justo se siente ofendido con las malas obras de los impios, aunque no sienta odio hacia su persona.

Otro verso: "Si fuerais del mundo, el mundo amaria lo suyo. Pero ya no sois del mundo, sino que yo os elegi del mundo; por eso el mundo os aborrece" (Jn.15:19); los hombres estan clasificados en dos grandes grupos, unos son del mundo y otros no. Algunos tienen toda su esperanza, corazon y conducta en las cosas de esta tierra, ellos son de aqui; sus maneras, el temperamento de sus espiritu y el curso de su adoracion son dirigidos hacia las cosas de este mundo. En cambio otros tienen sus juicios, sabor y afectos, y se dirigen a una vida que es despues de esta, escogidos de entre los hombres para la persecucion y disfrute de mejores cosas. De modo, que las Escrituras enseñan claramente esta clasificacion de los hombres.

El ejemplo clasico lo constituye Cain y Abel. Cain fue el patriarca de los incredulos, y el Espiritu Santo nos da un comentario de sus acciones: "No como Cain, que era del maligno y mato a su hermano. ¿Y por que causa lo mato? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas" (1Jn.3:12); el uno fue de la simiente de la mujer el otro de la serpiente; el uno adoro de manera correcta, llevo a Dios la primicia, la grosura y los diezmos al Señor. El otro fue ligero y descuidado en su adoracion. Y asi es posible enumerar muchos otros casos: Ismael e Isaac; Esau y Jacob. Los unos aborrecian los otros porque esos otros eran santos.

Asi que, cuando escojas una senda de conducta no la juzgue por el odio o el aplauso del mundo, sino por la verdad de Dios. Asegurate que la verdad esta de tu parte y que venga lo que venga te mantendras firme, no te amarres, pues, a tu propia opinion ni sea el metodo carnal lo que te guie, ni el miedo a los hombres, sino por el temor a Dios. Cuando un hombre hace un presupuesto para construir, gasta libremente y de acuerdo a lo asignado a cada partida, porque lo hace conforme a lo presupuestado, sabe que tiene lo suficiente para responder a las necesidades que se presentan, asi sera con todos los que andan conforme a las reglas de la piedad y no son guiados por el odio o aplauso del mundo.
Mira un caso: "Cuando los caminos del hombre le agradan a Jehova, aun a sus enemigos reconciliara con el" (Pro.16:7); Dios hizo que Jacob hallase favor con Esau; los tres amigos que fueron echados en el horno de fuego con el rey de Babilonia.

Por tanto, nunca pretendas abrir la puerta de misericordia con metodos carnales.
Haz la voluntad de Dios, y El te guardara. Amen.