Meditacion. Nov. 20/98.

Texto: "Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee" (Luc.12:15).

El caracter de un hombre puede ser conocido por sus hechos, por eso sera nuestra inmediata labor reunir los hechos del hombre que narra esta parabola, con el fin de conocer cuales son las cualidades que identifican la avaricia, y esto lo haremos viendo de cerca los pensamientos, palabras y determinaciones del personaje de nuestra parabola, veamos.

La avaricia nace de un pensar pecaminoso en el corazon, decimos pecaminosos porque el pecado pervierte las bendiciones del cielo para su propio mal, notese: "La heredad de un hombre rico habia producido mucho" (v16); el cielo multiplico la cosecha de este prospero hombre, sus tierras dieron abundantes frutos, pero tal prosperidad se convirtio en un lazo para su alma; por eso no debemos juzgar el amor o el aborrecimiento de Dios a nosotros por lo que esta delante de  nuestros ojos, sino por las Escrituras; y esto puede ser notado por la reaccion del rico ante la prosperidad de su campo: "Y el pensaba dentro de si, diciendo: ¿Que hare, porque no tengo donde guardar mis frutos?" (v17); esto es, que se le aumentaron los problemas y las incertidumbres al crecer sus posesiones.

Dios nos da las cosas para que estas sean un instrumento que nos ayuden hacer mayor bien a los demas, pero en este hombre que ya era rico, la reaccion fue diferente, pues "pensaba dentro de si" como acumular mayor bienes, no penso en la necesidad de sus semejantes en medio de sus abundancia, el egoismo se le fortalecio, ni siquiera dio gracias a Dios. La prosperidad es un lazo para el alma cuando nos encierra en nosotros mismos y somos insensibles con las necesidades de los demas. Es notoria la ausencia de bien en el, y cuando no hay bien abunda el mal. La avaricia es una manifestacion del egoismo.

Vease el tema de sus pensamientos: "¿Que hare, porque no tengo donde guardar mis frutos?" (v17), todo su cuidado era el futuro, como si Dios fue ayer, es hoy, pero se ira mañana. Todo su problema era falta de espacio para almacenar sus posesiones; que triste la condicion miserable de este hombre, perder el sueño presente por algo futuro que no se sabe si sucedera. Es una extrema desgracia de la avaricia, cuando un hombre se angustia en el presente, por miedo de ser pobre en el futuro. El avaro se tira al agua por el susto de ahogarse en el bote. La ansiedad esclavizante es el fruto comun de la abundancia de este mundo, y la falta siempre presente en aquellos que tienen muchos bienes. Las personas que mas atadas estan a las cosas de este mundo, pertenecen, posiblemente, al grupo de aquellos que menos  pueden conciliar el sueño.

Luego agrega el pasaje: "Y dijo: Esto hare: derribare mis graneros, y los edificare mayores, y alli guardare todos mis frutos y mis bienes" (v18); es notoria aqui la incredulidad de este avaro, vivir con menos fe y mas seguridad carnal, dedicar mas tiempo a sus negocios: "Los edificare mayores", esto es, el complicarse mas la vida y las cosa materiales ocupen mas tiempo en su cabeza, la piedad no entraba dentro de sus planes, no habia Dios en sus pensamientos de conducta.

Por tanto, amado hermano, no te empeñes en una mision imposible, y ruega a Dios que te enseñe a estar contento con cualquiera que sea la cantidad que tengas en el bolsillo: "No te afanes por hacerte rico; se prudente y desiste" (Pro.23:4). Los hombres estan en un grave error con respecto de las riquezas: Dios es llamado rico, pero no por su dinero, sino por su misericordia; no por tener bienes, sino por hacer el bien. Ser rico para con Dios es s
er rico en fe; rico en Dios e ser rico en buenas obras.

La pregunta que debemos hacernos, no es, cuanto aumentaron mis ingresos en este dia, sino: ¿Cuando fue la ultima vez que hice el bien a mi projimo? Amen.