Meditacion. Nov.12/98.

Texto: "Jose dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitara" (Gen.50:24).

Es muy corriente quela mayoria de los hombres, van a morir se resisten a la idea de la disolucion y por lo general se engañan a ellos mismos con la vana esperanza de que pueden permanecer un tiempo mas en este mundo. En cambio Jose por causa de su fe no temio recibir la cita con la muerte, no se angustio con los sintomas de su proxima partida, ni se concentro en sus propios asuntos o pensamientos, sino en consolar a sus hermanos quienes iban a ser privados de su mejor amigo. Vio que la muerte estaba al doblar de la esquina y la saludo con un espiritu quieto, como si le dijese bienvenida. Cuan hermoso es el poder la fe.

Es una de las bendiciones que Dios concede a Sus hijos cuando ellos estan cerca de salir de este mundo, el darles un sentido claro de que la muerte esta cerca y prepararlos a que lo reciban tranquilos y confiados: "Jose dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitara". Cuan diligentes y confiados son los hijos de Dios para renovar la fe y ocuparse en consolar a otros. Su hablar fue un acto de amor y por eso fue recibido con tanta reverencia de parte de los que le habrian de sobrevivir. Sea, pues, nuestro empeño prepararnos para esos momentos. Mas aun, que todas nuestra sobras deben ser una preparacion para cuando nos toque morir, que podamos salir de este mundo honrando a Dios y consolandonos a nosotros mismos. ¿Hermano, esta listo tu discurso de despedida? Alguien pregunta: ¿Como saber si uno esta preparado? Si ante las pruebas tu puedes llamar a tu corazon las promesas de Dios, y cuando por propia experiencia puedas confirmar a otros la fidelidad de Dios. Notense las palabras del patriarca: "Jose dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitara".

Cuando los cerdos entran a un jardin no hacen distincion entre flores y arbustos, se comen tanto uno como los otros. La muerte es asi, no distingue entre los mortales, mata a uno como a otros. Algunos de ustedes son muy jovenes, pero otros no tanto, se dice de ellos como esta escrito: "De uno, y ese ya casi muerto" (Heb.11:12). Y como se sabe a ellos les falta ese ultimo combate, la cita con la muerte, y es un enemigo tan fuerte que una simple experiencia cristiana no es suficiente para poder hacer como hizo Jose antes de morir. Ser bautizado, asistir a los cultos hacer los devocionales, decir que uno es Cristiano, todas esas experiencias no son suficientes para dar buen testimonio en esa pelea, se necesita mas que eso. He aqui lo necesario: "Por esta causa, tomad toda la armadura de Dios, para que podais resistir en el dia malo, y despues de haberlo logrado todo, quedar firmes. Y sobre todo, armaos con el escudo de la fe, y tambien el casco de la salvacion" (Efe.6:13-17).

Surge la pregunta: ¿Tienes tu puesto el escudo de la fe y el casco de la salvacion? ¿En tus luchas espirituales, has usado tu estas armaduras de Dios? recuerda, que aunque hayas tenido muchas peleas, la lucha con la muerte es un combate que tu nunca has experimentado; quizas tenga cuarenta o mas años, pero este es un enemigo diferente.

Sera, pues, tu sabiduria desarrollar una obra constante de la mortificacion de la carne como preparacion de este inevitable combate, y cuando se te presente la lucha, es nuestro ruego que la misericordia divina este contigo y capacite tu corazon hablar asi:

"Para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia" (Fil.1:21). Amen.