Meditacion. Oct.31/98.

Texto: "Asi que nadie se glorie en los hombres; pues todo es vuestro, sea Pablo, sea Apolos, sea Pedro, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo porvenir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios" (1Co.3:21-23).

Notese que Pablo dice que la muerte, el rey del miedo y de las angustias, es aqui citado como uno de los bienes que Cristo compro en Su sacrificio, y lo compro para usted y se lo dejo a usted.  Si la muerte es suya, todas las aflicciones que son hijos de ella, tambien son suyas, y uno se pregunta: ¿Quien va a tener miedo de lo que es de su propiedad?

Por otro lado se nos dice que son parte de los dones de Dios: "Porque se os ha concedido a vosotros, a causa de Cristo, no solamente el privilegio de creer en el, sino tambien el de sufrir por su causa" (Fil.1:29); Cristo no da males a los Suyos, de ninguna manera, y aunque estas aflicciones parecen ser un mal, en realidad son un bien. Lo que nunca te dara Cristo son tu desespero e impaciencia, eso no viene de Dios, sino de tu propia incredulidad y mal corazon. Pero es bueno decirte que es inevitable, en muchos casos que los sufrimientos traigan la tristeza debajo del brazo, como esta escrito: "Al momento, ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero despues da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados" (Heb.12:11).

Esas verdades generales pueden ser puestas de forma individual con la vida de un hombre en Cristo: "Como no conocidos, pero bien conocidos; como muriendo, pero he aqui vivimos; como castigados, pero no muertos; como entristecidos, pero siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, pero poseyendolo todo" (2Co.6:9-10); notese el "como" empleado por el apostol en sus palabras, y en lo cual el habla de las aflicciones como sino fueran sufrimientos; es como un hombre que se le ha enfermado de gripe para curarlo de una tuberculosis; esto es, que habla de sus aflicciones llamandoles una medicina enfermedad. El vomito es un mal contra el estomago, pero cuando una persona se intoxica al ingerir cualquier sustancia venenosa, la medicina que se aplica es inducirlo a vomitar, asi un mal menor le salva de un mal mayor, y en este caso podria ser la muerte.

Asi que, las aflicciones de los Creyentes son medicina-enfermedad; pues la angustia no es un bien en si, sino un mal necesario en muchos casos, dadas por la mano del Padre.  Los cosecheros de arroz dan de golpes con un palo a la mata del grano, asi con el palo separan el grano util de la paja inutil, usan lo malo para sacar limpio lo bueno. Amen.