Meditacion. Oct.29/98.

Texto: "Y Jacob respondio. Vendeme en este dia tu primogenitura. Entonces dijo Esau: He aqui yo me voy a morir; ¿para que, pues, me servira la primogenitura?" (Gen.25:31-32).

 La primogenitura no consistia tanto en la prosperidad material, pues con toda probabilidad que Esau, quien la perdio, tuviera mucho mas bienes que Jacob quien se quedo con ella, asi que no era tanto material, sino mas bien espiritual, pues estaba asociado a la promesa de redencion. Ni tampoco era que iba a ser exonerado de las desgracias, pues desde el mismo momento que la obtuvo se le multiplicaron las amarguras. Lo que si estaba incluido en la primogenitura era el privilegio espiritual, y las excelencias de dignidad y poder sobre el alma.

"Y guiso Jacob un potaje...." (v29-31); considerando el caracter piadoso de Jacob y lo que constituia la primogenitura, no debemos pensar que su fin fuera la ambicion astuta o terrenal, no fue movido por la codicia, sino por su aspiracion espiritual, cuestion con lo cual estaba bien enterado al estar tanto tiempo dentro de sus tiendas y oir sus padres hablar a menudo de ella; en cambio Esau era ajeno al asunto, el negocio de su vida era el deporte y la destreza de su formidable cuerpo. Jacob tenia un ojo sabio para escoger asi los mejores dones, los que son para esta vida y la que viene.

No se puede decir que Jacob tomo ventaja de la necesidad de su hermano, aunque sea eso lo que parece insinuar cuando leemos: "Vendeme en este dia tu primogenitura" (v31), con toda probabilidad que ellos habian conversado anteriormente sobre este tema, pues no fue gran sorpresa para Esau cuando su hermano le abordo con esta peticion, no la encontro inusual, lo que parece indicar que el hermano mayor se habia pronunciado con ligereza sobre esta herencia, siendo asi, entonces Jacob aprovecho la buena oportunidad que se le presentaba e hizo la oferta de compra. Por tanto no puede ser acusado de un aprovechador. Esau, como todo hombre mundano tenia un apetito muy fuerte que no podia controlar, y acepto la oferta de compra: "He aqui yo me voy a morir; ¿para que, pues, me servira la primogenitura?" (v32); estaba tan cansado y hambriento que no podia esperar a prepararse el mismo su comida, ni tenia un sirviente a mano para que se lo preparara; los hombre terrenales son asi, impacientes, sensuales, cuando sus ojos se fijan en una codicia no hay quien los haga variar de sus mundanos propositos.

Notese su tonto argumento: ""He aqui yo me voy a morir; ¿para que, pues, me servira la primogenitura?" (v32), como si nada lo pudiera mantener vivo, sino solo el guiso de lentejas; la razon dada por el es mucho mas censurable, porque pertenecia a una familia con buena provision de bienes, no se trata de personas hambrientas, no eran pobres, sino acomodados. Que perjudicial fue y sigue siendo el dejarse controlar por el apetito del estomago.

La incredulidad nos impide escoger con sabiduria, pues hubiese sido mejor para el morir en honra, que vivir en desgracia. Solo la fe en Cristo nos podra capacitar para escoger sabiamente, y en esto, Naboth es ejemplo a imitar, cuando dijo al malvado Acab: "Guardeme Jehova de que yo te de a ti la heredad de mis padres" (1Re.21:3), prefirio perder su vida, que perder su herencia celestial.

Cuando Esau se dio cuenta de que Dios le habia quitado la primogenitura y se la habia dado a Jacob: "Clamo con una muy grande y muy amarga exclamacion" (Ge.27:30-34); aunque lo procuro con lagrimas no hubo oportunidad para el arrepentimiento. Esta reaccion de Esau es un indicio de lo que acontecera a los que desprecian la voluntad de Dios y escogen ser gobernados por sus propios deseos carnales, la perplejidad los consumira de amargura, y como Esau su grito llegara demasiado tarde.

Al mismo tiempo Jacob es confirmado con la herencia. Es cierto que la obtuvo de manera fraudulenta,  pero el tenia razon para esperar que Dios lo perdonaria de su mala conducta. Es notoria aqui la piedad de Isaac, ya que su expectativa y deseo era bendecir al mayor, pero cuando se dio cuenta que Dios lo habia hecho de otra manera, se sometio y: "Por la fe bendijo Isaac a Jacob" (Heb.11:20). Asi que, nunca olvides lo que hizo Dios con el profano Esau. Porque como el hay muchos que han venido al mundo con maravillosos talentos, pero venden sus privilegios con una breve zambullida en la laguna cloacal de ciertos apetitos sensuales y egoistas. Cuidate, pues del muy agradable olor de los guisos del Diablo, porque ellos prometen hacer mas por nosotros que toda la Biblia. Esau le parecio que podia pecar sin consecuencias negativas sobre el.

El pecado no es tanto los hechos externos o aparentes, sino las circunstancias que rodean su comision. Pedir de comer a un hermano es algo muy familiar e inocente, pero la manera como lo hizo revela codicia, impaciencia, y profanacion de los dones de Dios. Hay muchas cosas que la Biblia no prohibe, pero las circunstancias pueden hacerlo un gran pecado
por el lugar y las personas con los cuales participes.

 ¡Cuidate, pues, de la mundanalidad, y esfuerzate en honrar el Nombre de tu Redentor, y la buena profesion de fe que tu has hecho en Cristo! Amen.