Meditacion. Oct.28/98.

Texto: " Si vosotros permaneceis en mi palabra, sereis verdaderamente mis discipulos" (Juan 8:31).

Las palabras de Cristo son el medio designado por Dios para dar fe a los hombres. Los apostoles no tuvieron ningun otro medio de salvacion que las Palabras de Cristo, y llama la atencion que cuando da un reporte de la fe de ellos, no menciona Sus milagros, sino solo Su doctrina: "He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste... Las palabras que me diste, les he dado" (Jn.17:6,8). No solo menciona la obra interna del Espiritu santo en el alma de Sus discipulos, sino tambien el medio externo, las enseñanzas de Sus palabras.

 En otro lugar hay un dicho general que dice lo mismo: "La fe es por el oir, y el oir por la palabra de Cristo" (Ro.10:17); este es el metodo y la manera usual en que la Gracia de Dios obra sobre los corazones de los hombres.

El primer sermon que predicaron los apostoles trajo la conversion de 3000 en un mismo dia; de modo que la Palabra de Dios es un poderoso instrumento para obrar la fe (Hch.2:41). En un pasaje del AT se nos informa que un angel mato 185,000 en una sola noche. Es mas facil matar a muchos que convertir un alma.

Entonces se puede decir que no puede haber fe sin conocimiento, no puede ser un asentir ciego sin tener conciencia de lo que se cree: "¿Como creeran a aquel de quien no han oido?" (Ro.10:14); debemos saber que Cristo es, antes de que podamos confiarle nuestras almas. Hubo un hombre ciego a quien Jesus le hizo un pregunta, cuya respuesta fue muy sensata: "Jesus oyo que lo habian echado fuera; y cuando lo hallo, le dijo: ¿Crees tu en el Hijo del Hombre? El respondio y dijo: Señor, ¿quien es, para que yo crea en el?" (Jn.9:35-36); debemos saber que Dios es. Hasta que tengamos un conocimiento de la naturaleza de Dios y los terminos del pacto, estaremos llenos de temores infundados. Los temores crecen y se dan en la oscuridad.

El conocimiento de fe o salvifico depende de dos cosas que no pueden engañarnos, la revelacion de la Palabra de Dios, y la iluminacion del Espiritu. Toda clase de conocimiento espiritual no es suficiente para la fe, sino el sano y verdadero conocimiento. La Biblia enseña acerca de una forma de conocimiento y una forma de piedad. La luz de la luna alumbra, pero no calienta. La luz de la fe es obrada por el Espiritu de Dios y ademas es transformadora.

Obrada por el Espiritu. Puede haber un conocimiento que nos llega por medio del mero sermon o los libros, que en verdad brillan mucho en la mente, pero esa luz es debil y borrosa. Brillan con la luz de otros hombres: "Ellos decian a la mujer: Ya no creemos a causa de la palabra tuya, porque nosotros mismos hemos oido y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo" (Jn.4:42); hay una enseñanza de los hombres y hay otros de Dios usando los hombres como simple instrumentos. La luz del Espiritu es de otro material, la humana no es escrita en el corazon como la de Dios, sino solo reportada al oido: "Pondre mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones las inscribire" (Hebr.8:10); la verdad es escrita por el dedo del Espiritu, la otra es reportada por los hombres. No es lo mismo ver a Dios y las cosas de Dios en la luz del Espiritu, que verlo por el reporte de los hombres. Hay una gran diferencia en conocer paises por el mapa y libros, que conocerlo en propia experiencia.

Luz transformadora. Es luz verdadera la que sujeta nuestras codicias y purifica el corazon; el conocimiento del incredulo es luz, pero sin fuego; puede dirigir, pero no persuade a la obediencia sincera: "En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco y no guarda sus mandamientos es mentiroso, y la verdad no esta en el" (1Jn.2:3-4; vease ademas Col.3:10); la luz que no trasforma es mera inactividad. En el Paraiso hubo un arbol de vida y uno de conocimiento, muchos prueban el arbol del conocimiento, pero no el de la vida. La seguridad del amor de Dios y de la salvacion de tu alma depende mucho del conocimiento espiritual.

 Hermano amado, te rogamos tomar estas palabras como una exhortacion a que te esfuerces en obtener mas conocimiento de Dios y del Señor Jesucristo. Es posible que una persona tenga buen conocimiento y aun asi, Dios le atribule para probarle o humillarle; aunque lo usual es que los Creyentes con mucha ignorancia se llenan de escrupulos, de temores infundados que le deprimen y paralizan innecesariamente, cuando bien pueden evitarlo, porque la luz desvanece los temores como el sol disipa la niebla. Amen.