Meditacion. Oct.26/98.

Texto: "Asi hablad, y asi haced, como los que habeis de ser juzgados por la ley de la libertad" (Stgo.2:12).

Que la Ley en las manos de Cristo es una ley de la libertad.

        ¿Que es una ley?: "No estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo" (1Co.9:21). Toda ley tiene un yugo, pero el del Cristiano es ligero y facil de llevar. Es cierto que no hay rigor, pero si una beneficiosa regla: "Oh hombre, el te ha declarado lo que es bueno" (Miq.6:8). La aceptable voluntad de Dios es descubierta en la Ley, y la parte moral de las Escrituras no es sino el comentario de ella.  Ademas es imperativo, pues no hay ley  que no sea obligatoria por definicion: " La ley es santa y el mandamiento justo, santo y bueno" (Ro.7:12).

        Ella requiere una obligacion perpetua, pues si la ley no fuera obligatoria, entonces no habria pecado, ya que "el pecado es transgresion de la ley" (Jn.3:4). La conciencia natural se sentiria ofendida por esa doctrina, pues haria que el crimen, el incesto y el adulterio no serian pecado; por esta razon no es sino un vano concepto de ciertos hombres profanos en estos tiempos, quienes piensan tontamente que el evangelio nos libra de la obligacion de la ley, porque hemos sido librados de la maldicion de ella. De ser asi todas las obras serian adoracion voluntaria y el pecado un pasatiempo inofensivo.

        Hay un gran tratado o convenio de libertad comprado por Cristo. Hemos sido librados de la ley, como un pacto de obras.  No estamos atados al rigor y exactitud que ella requiere. La vida y la gloria no ha sido ofrecida en terminos tan estrictos.  Debemos procurar exactitud en la obediencia, pero no para desesperarnos sino lo alcanzamos. La exactitud de obediencia es por amor, pero no para salvarnos. Un buen corazon no puede ofender al buen Dios, sin dolerse por la ofensa. Tenemos mas ayuda y mas ventajas, por eso debemos ser cuidadosos con el deber: "Si en alguna manera llegase a la resurreccion de entre los muertos" (Fil.3:11), es decir la santidad de ese estado. La obediencia que se requiere  de nosotros no es como sirvientes, sino como hijos: "Y los perdonare como el hombre que perdona a su hijo que le sirve" (Mal.3:17).

        Libertados somos de la maldicion y de la condenacion. La ley  puede condenar las acciones, pero no puede condenar las personas de los Creyentes. Para ellos el juicio es sobre las cualidades de las obras, pero no sobre las personas. Ellos, nos dicen las Escrituras: "Estan muertos a la ley" (Ga.2:19). Por eso dice el apostol: "Ninguna condenacion hay para los que estan en Cristo Jesus" (Ro.8:1). Somos librados de la ira de la ley: "El pecado tomando ocasion del mandamiento" (Ro.7:8). Cuando al corazon carnal se le prohibe algo, entonces aumenta su deseo, se pone peor, como las aguas cuando su curso normal se detiene que se desbordan". Pero el corazon en la Gracia cuando se le hacen las prohibiciones del Evangelio, humilde se somete y es motivo suficiente para el deber. Somos librados de la esclavitud y el miedo. Por naturaleza todos los deberes del humano son hechos por un principio de esclavitud: "Pero no hemos recibido el espiritu de esclavitud para estar en temor" (Ro.8:15). En el AT el principio del deber y adoracion era el temor: "El todo del hombre es temer a Dios y guardar sus mandamientos" (Ecl.12:13). Pero en el NT el principio es el amor: "El amor de Cristo nos contriñe" (2Co.5:14) y luego: "Este es el amor, que guardemos sus mandamientos" (Jn.5:2).

        Esto nos muestra lo ligero y facil que es el yugo de la ley de Cristo, la ley de la libertad; porque para otros es la ley del rigor, la ley de muerte y esclavitud. Podemos "servirle sin temor" (Lc.1:57), esto es sin el miedo esclavizante. El cristiano es elevado por sentimientos santificantes, motivos de Gracia y consideraciones de gratitud. Mira a ti mismo si estas en Cristo. No te incomodes con el mandamiento, sino del pecado. Servimos al Señor Jesucristo por amor, el nos amo primero y nosotros le hemos correspondido, el es el esposo amado de nuestras almas.

Los que son de Cristo marchan bajo la bandera del amor y los privilegios del evangelio y cuando ellos vengan a ser juzgados lo seran por los terminos del evangelio: El Juez que los juzgara sera su Hermano Mayor, el mismo que murio por ellos en la Cruz del Calvario. Amen.