Meditacion. Oct.22/98.

Texto: "Padre, no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal" (Jn.17:15).

No seremos aguardados a menos que Dios mismo nos guarde: Cristo nunca hubiese hecho una peticion semejante si hubiesemos sido capaces de guardarnos a nosotros mismos.

El establecimiento y preservacion del Creyente del mal del pecado esta entre las bendiciones del Pacto de la Gracia: "Pero fiel es el Señor, que os establecera y os guardara del mal" (2Tes.3:3). El apostol Pablo supo experimentar muchos y variados peligros que pudo haber llegado a pensar que en alguno fracasaria, por el contrario apelo en su corazon a la fidelidad del Señor: "Por esta razon padezco estas cosas, pero no me avergüenzo; porque yo se a quien he creido, y estoy convencido de que el es poderoso para guardar mi deposito para aquel dia" (2Tim.1:12).

Nuestras oraciones deben ser, no tanto para ser librados del mundo como del mal del mundo; del pecado que de las aflicciones. Los santos buscan Gracia que viene del cielo que ser protegido de las aflicciones de la tierra, direccion tanto como proteccion, o que no hagan nada incorrecto mientras se encuentran sufriendo: "Pon, oh Jehova, guardia a mi boca; guarda la puerta de mis labios. No dejes que mi corazon se incline a cosa mala, para hacer obras perversas con los hombres que obran iniquidad. No coma yo de sus manjares" (Sal.141:3-4).

La diferencia entre un verdadero Creyente y otro falso no es tanto los sufrimientos, sino la Gracia de Cristo gobernando el corazon, que mientras esten en adversidad puedan mejorar la fe. Pablo fue muy diligente para ser librado de su problema, pero una voz de arriba le dijo: " Bastate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad" (2Co.12:9); solo la predicacion que viene del cielo es la que capacita a un santo a gosarce en las debilidades. Las bendiciones compradas por Cristo para Su pueblo son mas espirituales que materiales; por eso El es mas solicito en librarnos del pecado que de las dificultades: "Llamaras su nombre Jesus, porque el salvara a su pueblo de sus pecados" (Mat.1:21); Cristo es un Salvador espiritual, y los que son de El manifestaran la salvacion en sus propias vidas haciendo Su voluntad contra el pecado, que enredarse en actividades religiosas: "No todo el que me dice Señor, Señor entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos. Muchos me diran en aquel dia: ¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas? Entonces yo les declarare: Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mi, obradores de maldad!" (Mat.7:21-23). Esto nos ayude a como orar mejor.

De todos modos, cuidate, porque el mundo es un lugar muy peligroso, aun para un verdadero discipulo de Cristo. Dios ha dado dos remedios inseparables para guardarnos contra este peligro: "Velad y orad, para que no entreis en tentacion" (Mat.26:41); velamos para no ser descuidados y oramos para no ser auto confiados. El Creyente vela para descubrir la aproximacion del enemigo y ora para clamar por la ayuda de Dios contra la tentacion. Estos dos remedios se ayudan mutuamente.

Hay dos cosas sobre las cuales debes velar: La ocasion de pecar y contra el desorden del corazon. No te expongas al peligro, porque en ocasiones tan solo el olor del pecado pude ser mortal. A Lot y su mujer se les prohibio mirar hacia atras: "Entonces la mujer de Lot miro atras, a espaldas de el, y se convirtio en una columna de sal. Abraham se levanto muy de mañana, fue al lugar donde habia estado delante de Jehova y miro hacia Sodoma y Gomorra" (Gen.19:26-27); Abraham podia ver hacia Sodoma, pero a ellos esa vision era ocasion de pecar.

Hay cosas y ocasiones que a tu hermano le sera legitimo, pero a ti eso mismo puede ser una tentacion contra el bien de tu alma. Finalmente te exhorto a orar siempre, en todo y para todo, que haya en ti espiritu de oracion constante. No abandones la guarda divina: "Padre, no nos metas en tentacion, mas libranos del mal" (Mat.6:12-14). Amen.