Meditacion. Oct.7/98.

Texto: "¿Acaso nos desechara el Señor para siempre? ¿Ya no volvera a ser propicio? ¿Se ha agotado para siempre su misericordia? ¿Se han acabado sus promesas por generacion y generacion? ¿Se ha olvidado de ser clemente? ¿En su ira ha cerrado su compasion?" (Sal.77:7-9).

No sera extraño en los Creyentes, que cuando estan afligidos piensen que Dios los ha dejado y que no regresara mas. Si ellos se enferman esperan ser sanados, si son perseguidos esperan ser librados, pero cuando se sienten abandonados por Dios, casi siempre piensan que El no volvera nunca mas. En esta clase de situacion es que se da el terreno apropiado, para que estas conclusiones de incredulidad crezcan.

Por esta razon es que Dios, quien conoce lo que somos, que no sabemos construir buenos pensamientos de El en tal situacion, nos da la respuesta apropiada para anular ese "nunca" con un "no siempre". Leamos algunos textos directamente de Su propia Palabra: "Compasivo y clemente es Jehova, lento para la ira y grande en misericordia. No contendera para siempre, ni para siempre guardara el enojo......  Porque el necesitado no sera olvidado para siempre, ni la esperanza de los pobres perecera eternamente.....  Porque no he de contender para siempre, ni para siempre he de estar airado, pues se desmayaria delante de mi el espiritu y las almas que he creado" (Sal.103:8-9;Is.57:16;Sal9:18).  El no solo da la respuesta con una promesa de librar al afligido de su aparente abandono, sino que acentua el "no para siempre".

¿Ha leido usted en las Escrituras que Dios haya abandonado totalmente a un hombre, sino que este tenia un espiritu malo de parte de Jehova? Es cierto que David fue abandonado por un tiempo, pero nunca se ve en David un espiritu malo o de envidia. En cambio Saul fue aborrecido por el Señor y en seguida vino un espiritu malo que lo poseyo, tal espiritu fue de envidia, malicioso, perseguidor de los santos. Cuando Dios abandona, por el otro lado vendra Satanas y lo tomara para que odie a Dios en el objeto de Su pueblo. Cuando el Señor se marcha, Satanas entra.

Debe darse una nota aclaratoria en este punto, y es que un hombre Creyente puede ser abandonado por Dios momentaneamente y Satanas vendra con tentaciones, como en el caso de Job, que llego a maldecir el dia de su nacimiento y el mismo David al censar el pueblo (2Sam.24:1). Con los incredulos no es igual, pues no vendra un espiritu de tentacion de parte del Diablo, sino un espiritu perseguidor como hizo Saul con el pueblo de Dios. Comenzo a echar veneno contra David y todo lo relacionado de David.

Por otro lado, Dios nunca abandona a nadie que este siendo iluminado por el Evangelio, sino que la persona abandona primero a Dios; el ejemplo biblico es Saul, y note como le dijo el profeta Samuel: "Por cuanto tu desechaste la palabra de Jehova, el tambien te ha desechado" (1Sam.15:23); en cambio el verdadero Creyente, aun cuando no tenga en su corazon el sentido del amor de Dios, se esforzara en que el pecado no siga aumentando. El sabe que no es perfecto, pero esta claramente persuadido que Dios si lo es.

Tambien hay dos maneras de reaccionar ante el abandono de Dios; los santos les duele el solo hecho de ser abandonados, pero los incredulos temen por el hecho egoista de que les puede hacer perder sus posesiones materiales; Saul al ser abandonado llego al extremo de recurrir a la adivinacion (1Sam.28:15); en cambio, mire como hablo David al ser abandonado: "¿Desechara el Señor para siempre, y no volvera mas a sernos propicio?" (Sal.77:7), pensando mas bien en la comunion con el Señor, que en el hecho de ser rey.

Cuando el incredulo es abandonado por Dios es entregado a una mente reprobada (Ro.1:24,28); ellos mismos se entregan a la inmundicia. En cambio los santos cuando son abandonados gimen de tristeza para que Dios vuelva a ellos. Cristo jamas ha abandonado un hombre en cuyo corazon haya dejado Sus bondades y muebles espirituales, ese santo deseo de mejorar su conducta piadosa. Nosotros sabemos que si alguien sale de su hogar y junto con el se lleva todas sus pertenencias, se puede concluir que se mudo definitivamente. Pero si sale solo, sin sus pertenencias, es claro que volvera. Ha dejado su esposa, hijos, etc.; no se ha mudado, se ausento brevemente. 

Del mismo modo, si tu sientes que Cristo se ha ido, pero El ha dejado en tu corazon el deseo de que vuelva, el deseo de amarle, admirarle, orarle; entonces ten por seguro que el Señor volvera a tu alma. Salio de viaje, pero sus pertenencias estan ahi, dentro de ti. Amen.