Meditacion. Sept. 30/98.

Texto: Por lo cual puede tambien salvar perpetuamente a los que por El se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Hebr.7:25).

El antiguo templo de Jerusalen estaba compuesto por dos lugares principales, el lugar Santo y el lugar Santisimo, ambos eran el sitio donde el Sumo Sacerdote ejercia su oficio, uno lo ejercia en contacto con el pueblo y el otro en la presencia de Dios una vez al aņo. Todo eso era tipo o sombra de lo que habria de hacer Cristo, compartir Su ministerio en la tierra en contacto con los hombres y luego de hacer el sacrificio pasar a la presencia de Dios en los cielos: "Despues tomara del altar que esta delante de Jehova un incensario lleno de brasas de fuego y dos puņados de incienso aromatico molido, y lo llevara detras del velo. Pondra el incienso sobre el fuego delante de Jehova, y la nube de incienso cubrira el propiciatorio que esta sobre el testimonio; asi no morira. Tomara luego parte de la sangre del novillo y rociara con su dedo por encima del propiciatorio, al lado oriental. Luego rociara con su dedo parte de esa sangre, siete veces, delante del propiciatorio" (Lev.16:12-14); notese que si este ultimo falta Su oficio a favor de los elegidos seria inutil.

Por tanto, Su ministerio de intercesion es el principal de todos y el que corona o da sello de efectividad de Su oficio: "Si estuviese sobre la tierra, ni siquiera seria sacerdote, porque ya hay sacerdotes que presentan ofrendas segun la ley" (Heb.8:4). Su gloriosa presencia a la Diestra del poder de Dios es lo que completa la obra de salvacion y de ahi las palabras de nuestro texto: "Por lo cual puede tambien salvar perpetuamente a los que por El se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Heb.7:25).

El verso contiene un fuerte estimulo para que los Creyentes tomen el camino de la fe a traves de Cristo y traigan sus ofrendas, sacrificios y oraciones a Dios Padre, porque su Hermano mayor esta alli para tomar sus ofrendas e interceder a favor de ellos.

Que cada Creyente busque alivio y estimulo contra todos sus temores de la bondad de Jesus. Son cosas tristes las que a veces cometen los Cristianos, contristan el Espiritu de Dios, entristecen sus propios corazones, se angustian y les trae mucha inseguridad, asi que ellos vayan a Cristo es el camino del alivio y estimulo contra esas malas caras.

Te invito a leer Su Palabra: "Hijitos mios, estas cosas os escribo para que no pequeis. Y si alguno peca, abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo. El es la expiacion por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino tambien por los de todo el mundo" (1Jn.2:1-2); es notorio que a los Creyentes aqui se les llama "hijitos" y esto recuerda los bebes aprendiendo a caminar que tropiezan mucho. Pero hay mucho mas, mire el debido consuelo y estimulo que da este texto: No dice Su Padre, ni nuestro Padre, sino el Padre, lo cual incluye a ambos, El y nosotros.

Por tanto, no te desalientes, tu tienes un capaz, efectivo y fiel Abogado. Sube tu alma a la montaņa mas alta, donde puedan verse todas las miserias humanas que el ojo espiritual sea capaz, cuenta todos los pecados, o dificultades que se oponen a la salvacion, y aun mas alla de eso Cristo puede salvar, no hay dificultades para El, hasta lo ultimo puede resolver. La intercesion de Cristo es un singular alivio para todos los que se acercan a Dios por El.

Nada destruye los temores e inseguridades que esclavizan el alma, sino solo este oficio de nuestro Seņor y Salvador Jesucristo, y asi se nos hace saber: "Asi que, hermanos, teniendo plena confianza para entrar al lugar santisimo por la sangre de Jesus, por el camino nuevo y vivo que el nos abrio a traves del velo (es decir, su cuerpo), y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios" (Heb.10:19-21); de donde se desprende que la intercesion de Cristo es el remedio mas eficaz contra el temor de abandonar el camino de la fe mediante la apostasia.  Con esto sostuvo y guardo a Pedro: "Simon, Simon, he aqui Satanas os ha pedido para zarandearos como a trigo. Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falle. Y tu, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos" (Lc.22:31-32). 

No temas, le dijo, porque mi oracion rompera lo que el diablo pretende hacer.  Que esta verdad te guarde y te sostenga. Amen.