Meditacion. Sept. 28/98.
Texto: "Porque la apariencia de este mundo se pasa" (1 Co. 7:29-30).
Nuestro tiempo aqui es breve, por esa razon es que debemos apremiar nuestro paso en el camino al cielo, al decir del apostol a los Corintios. Es ese sentir lo que nos hara indiferente hacia las cosas de este mundo, a desprendernos de lo material.
Cuando la idea de la muerte nace en la mente de un ser humano, no hay nada en esta tierra que pueda apagar esos pensamientos. Ninguna invitacion, por sublime que sea, ni noble compañia, ni deleites diversos en este mundo puede apagar los pensamientos de la realidad de la muerte, cuando tales pensamientos comienzan a crecer en el hombre. Cuando la muerte empieza a cosquillear, nada de lo creado satisface. Nada puede silenciar la sirena o la alarma de la muerte, ni el sueño puede apagar tales pensamientos. Mientras el hombre camina por calles pequeñas en su camino al fin de la vida, nada lo perturba, pero cuando cae en el camino principal, en la recta final, hasta el sueño se le ausenta. La idea de la mortalidad no se silencia, hace un gran ruido.
No debemos olvidar nuestra ultima morada, toda habitacion sobre esta tierra es momentanea, por lo que es obligado prestar la debida atencion, con seriedad, al hogar permanente, toda compañia sera dejada atras para ese dia. Los pensamientos acerca de la seguridad de la muerte traen un beneficio doble. Por un lado nos previenen de hacer el mal y por el otro nos conducen a obtener el bien. El pensamiento constante acerca de la muerte produce un temor que la conciencia se sensibiliza, el corazon se ablanda de tal modo que nos amarra a la buena conducta, el hombre en ese estado quiere salir de este mundo no teniendo deudas pendientes y esto lo guia al buen hacer.
Cuando no hay sentido de la muerte la mente se endurece de tal modo que al hombre creerse que no va a morir, comete hechos malos pensando que podra salirse con la suya. Ellos niegan toda regla y no respetan las leyes, pero cuando el sentido del fin se acerca se hacen esfuerzos por hacer el bien, por ganar lo que no habia hecho antes "Ya se lo que hare para que cuando se me quite de la mayordomia, me reciban en sus casas" (Luc. 16:4), notese como la idea de muerte le hizo cambiar de conducta. Igual hizo Job, a quien la idea de tener que dar cuenta a Dios como juez modero sus hechos : "¿Que haria yo cuando Dios se levantase?" (Job 31:13-14).
La idea de mortalidad cuando el hombre la ve lejos lo pervierte, lo contamina, la parabola de los talentos lo enseña asi "A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos" (Mat.25:15). Conoci un hombre perverso y degenerado en extremo, a quien una mortal enfermedad (SIDA) lo obligo a buscar refugio seguro en Cristo. Los pensamientos de muerte eran tan fuerte en aquel mortal, que lo hizo recluirse totalmente y abandono por completo sus antiguas y malas compañias.
Cuando la idea de la muerte esta ausente los hombres se comportan como las prostitutas o malas mujeres, quienes se alborotan al sentirse que el marido no esta. Salomon dice asi de las malas mujeres "Porque el marido no esta en casa; se ha ido a un largo viaje." (Pro. 7:19). Asi como la presencia del marido previene a estas malas mujeres de la infidelidad. Los pensamientos de la muerte nos libran del peligro de la muerte, pues tales ideas hacen poner guarda al corazon, tales ideas de mortalidad producen ternura en el alma.
Pero los pensamientos de mortalidad, no solo nos previenen del
mal, sino tambien que nos estimulan hacer el bien. ¿Como
lo hacen? Ellos hacen al hombre cuidadoso de su
deber. Un empleado que este bajo observacion de su patron
laborara con esmero; en el camino de la fe los hace industriosos
de su vocacion, se cuida de lo que hace "Conociendo, pues,
el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es
manifiesto lo que somos; y espero que tambien lo sea a vuestras
conciencias" (2 Co. 5:11). Pablo dice: siendo
Apostol, me esmero en mi deber de apostol. Tales fueron sus
palabras, persuadido de la cercania
de la muerte, quiero que ella me encuentre en mi debido lugar,
tranquilo en mi casa, confiando en Dios.
Ademas los empuja a ser cuidadosos de su oficio, deber o vocacion, esto hace a los hombres ser mas utiles a los demas. Los hace mas celosos de su propio oficio "Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestacion" (2 Pe. 1:13), Pedro se esfuerza en recordarles aquellas cosas que ellos habian aprendido. Por esta razon tambien la predicacion del Evangelio, casi siempre va acompañada del temor a la muerte.
Por otro lado, los pensamientos de mortalidad haran a un hombre paciente en medio de todas las duras adversidades que se le presenten, tales ideas nos preservan del desespero, mas aun se acrecienta la gentileza: "Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor esta cerca". (Fil.4:5). Tales asuntos nos mantienen quieto ante la provocacion, y los aquietara en el desconsuelo.
Tambien si un hombre sabe que va a morir, el trata de poner todo en orden antes de su partida, es como si sabe que va a recibir invitados, el se prepara primero y luego se sienta a esperar la llegada del invitado. De modo que es buena cosa tener la mente pensando a menudo sobre en la seguridad de la muerte, pues nos ablanda el corazon, aumenta la fe y nos estimula hacer el bien con gentileza y evitar el mal ante la idea de ser juzgados. Amen.