Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana

Meditacion. Sept. 14/98.

Texto: "Yo les doy vida eterna, y no pereceran jamas, y nadie las arrebatara de mi mano" (Jn.10:28).

De modo que la vida eterna es un don de Cristo. Por su amor y gobierno estamos seguros contra todo peligro. No es el merito de nuestras obras, sino el fruto de Su bendita Gracia: "Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesus, Señor nuestro" (Ro.6:23); es bueno observar como los terminos del texto son aparejados. Pecado y muerte son semejantes a obras y paga; pero vida eterna es un donativo, no de los meritos del que recibe, sino de la bondad del Dador. Las obras que necesitan perdon no pueden merecer gloria. Es cierto que hay una presencia de obras en la vida cristiana, pero no como causa sino como orden. Dios primero justifica, luego santifica y por ultimo glorifica. La justificacion es la causa fundamental de la vida eterna, y la santificacion es el comienzo o introduccion en ella, y ambos son obtenidos por Cristo. Lo primero es obtenido por Su sangre, y lo segundo obrado por Su Santo Espiritu.

Notese que Su oficio es basicamente dar, pero no riquezas terrenales, ni poder material, ni honores transitorios, sino vida eterna. Este fue el gran fin para el cual le ordeno el Padre. Aun asi habran muchos que vienen a Cristo en busca de asuntos materiales: "Le dijo uno de la multitud: Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia" (Luc.12:13); tales peticiones no son aceptadas por nuestro Mediador, porque el Señor ama dar bendiciones de acuerdo a la naturaleza de Su ser, El vive para siempre y da vida eterna a los elegidos. Aprende, pues, como definir tus peticiones: "Acuerdate de mi, oh Jehova, segun tu benevolencia para con tu pueblo. Visitame con tu salvacion, para que vea el bien de tus escogidos, para que me alegre con la alegria de tu pueblo, para que me glorie con tu heredad" (Salm.106:4-5).

Nuestro estado celestial y glorioso es aqui denominado: "Vida eterna", y ello no solo implica una existencia por siempre, sino tambien la quietud y felicidad de ese estado. La vida es la posesion mas preciosa de las criaturas, y no hay felicidad sin ella; mas aun, todos nuestros consuelos comienzan y finalizan con la vida. La vida es mejor que el alimento: "¿No es la vida mas que el alimento, y el cuerpo mas que el vestido?" (Mat.6:25); y para un hombre muerto le es lo mismo que le den a beber un veneno como un estimulante.

Y es vida eterna, no como la terrenal que es un vapor que pronto se disipa con el calor abrazador de este mundo. Nuestra vida presente es como una lampara que esta casi apagandose; esta bajo el poder de cualquier bandido o asesino. En cambio la que da Cristo es eterna, una vida que esta atada a la felicidad; es una vida que nunca se gasta ni jamas uno se cansara de ella. Tan diferente a la vida terrenal, por que la de aqui abajo se hace cada vez mas pesada a medida que pasan los años, pues el poder de disfrute se acaba con ella, como dice Salomon: "Antes que vengan los dias malos, y lleguen los años de los cuales digas: "No tengo en ellos contentamiento" (Ecl.12:1); en algunos sera un peso tan grande que desearan y pediran que sus vidas se acaben pronto, y otros optan por el suicidio para salir de ella. Pero en la eternidad no es asi, ya que cada dia sera mas hermoso que el anterior, como dice un santo: "Mejor es tu misericordia que la vida". Los hombres han maldecido el dia de su nacimiento, pero nunca el dia de su nuevo nacimiento, porque todos y cada uno de los que ha saboreado la vida de Dios nunca se cansan de ella.

Esta vida es empezada y traida por grados. Uno comienza a vivir tan pronto Cristo empieza a vivir en uno, y esto por medio de Su Espiritu y Su palabra; desde ese momento se inicia el indetenible viaje hacia el cielo, porque la simiente de vida no puede ser destruida. La vida natural puede extinguirse, pero no la de Gracia, como esta escrito:

"Y si el Espiritu de aquel que resucito a Jesus de entre los muertos mora en vosotros, el que resucito a Cristo de entre los muertos tambien dara vida a vuestros cuerpos mortales mediante su Espiritu que mora en vosotros" (Ro.8:11). Amen.