Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana
Meditacion. Sept. 11/98.
Texto: "¡Cuanto mas la sangre de Cristo, quien mediante el Espiritu eterno se ofrecio a si mismo sin mancha a Dios, limpiara nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!" (Hebr.9:14).
Solo y unicamente la sangre de Cristo es el precio equivalente a la remision de pecados, porque Su sangre fue sangre de hombre inocente y sin mancha. El no tuvo deudas con nadie: "La sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminacion" (1Ped.1:19). Pero tambien sangre de infinito valor y dignidad, pues es sangre de Dios: "La iglesia del Señor, la cual adquirio para si mediante su propia sangre" (Hec.20:28).
El pecado tiene un precio tan alto que la justicia divina envia los pecadores condenados al tormento eterno en el infierno y nunca mas saldran de alli. Solo Cristo podia pagar ese precio, o saldar la deuda de los pecadores Creyentes: "Porque con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los santificados" (Heb.10:14); El se santifico a Si mismo, se ofrecio voluntariamente como sacrificio por nuestros pecados.
Ningun ser creado podia pagar, pues para eso el hombre debia ser sin pecado y ademas quedarse por siempre en la prision por los redimidos. Su sangre no solo fue inocente, sino que tambien fue habil para dar satisfaccion al requerimiento de la justicia divina, borrando la culpa pendiente y nuestro total descargo de la Ley: "El castigo que nos trajo paz fue sobre el, y por sus heridas fuimos nosotros sanados... Segun la ley casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdon" (Isa.53:5;Hebr.9:22).
Por tanto, Dios ha hecho manifiesto las riquezas de Su gracia en la remision de nuestros pecados: "La gracia de nuestro Señor fue mas que abundante con la fe y el amor que hay en Cristo Jesus" (1Ti.1:14); esto es, que Cristo es el comprador de la misericordia de las misericordias, porque no hay favor mas dulce a un condenado que el perdon de su culpa y librarlo del castigo por su maldad. La misma Palabra de Dios asi lo declara, pues cuando Moises le pidio a Dios que le mostrara todo Su bien, la respuesta divina fue esta: "Yo hare pasar toda mi bondad delante de ti y proclamare delante de ti el nombre de Jehova. Tendre misericordia del que tendre misericordia y me compadecere del que me compadecere" (Exo.33:19); o que todo el bien del Altisimo se manifiesta en el perdon de pecados, y si a esto se agrega la manera en que esto fue hecho, entonces las riquezas de Su gracia se hacen mas evidentes: "En quien tenemos redencion por su sangre, el perdon de pecados, segun las riquezas de su gracia" (Efe.1:7). Es aqui, y no en otra cosa donde el amor de Dios se manifiesta: "Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores, Cristo murio por nosotros" (Ro.5:8); de donde se desprende que solo y unicamente los Creyentes han experimentado el amor de Dios, y solo El podia hacer triunfar la justicia y la misericordia al mismo tiempo. Una carrera entre dos opuestos y ganaron los dos.
Esta gracia brilla mas porque no solo fue a unos pocos, sino que algunos fueron sacados de la mas profunda miseria y pecaminosidad a la gloria: "Fiel es esta palabra y digna de toda aceptacion: que Cristo Jesus vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero" (1Ti.1:15); eran perseguidores, asesinos, bandoleros, inmorales. Esa gracia se extiende a todo tipo de pecados, pecados secretos, escandalosos, grandes y pequeños, voluntarios o involuntarios: "Oh Israel, pon tu esperanza en Jehova, porque en Jehova hay misericordia, y en el hay abundante redencion. El redimira a Israel de todos sus pecados" (Sal.130:7-8).
Como la gracia redime todo pecado sin excepcion, asi el perdon otorgado es irrevocable. Ninguna falta sera tan grande como los pecados que habia cometido; pues antes pecaba como impio, rebelde y enemigo de Dios, en cambio ahora sera tratado como hijo, sera castigado, pero no para destruccion sino para correccion: "Porque si, cuando eramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, cuanto mas, ya reconciliados, seremos salvos por su vida" (Ro.5:10). es cierto que el pecador Creyente tiene el pecado delante de sus ojos, experimenta un sentido constante de la maldad de su corazon, pero Dios los ha tomado y lo ha echado tras Sus espaldas, no los ve, nunca mas los recordara para acusarnos.
El pecado se comete contra Dios, y si El no acusa entonces nadie mas tiene derecho de hacerlo. Hay algunos que si lo hacen, pero sin derecho. Lo hagan o no con derecho, aun asi tenemos un respuesta que le cierra la boca a nuestros acusadores: Que Cristo se hizo responsable de nuestro pecados. Pago por ellos:
"En quien tenemos redencion por su sangre, el perdon de pecados, segun las riquezas de su gracia" (Efe.1:7). Amen.