Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana

Meditacion. Sept. 1º/98.

Texto: "Yo soy la vid, vosotros las ramas. El que permanece en mi y yo en el, este lleva mucho fruto. Pero separados de mi, nada podeis hacer" (Jn.15:5).

De la boca de Cristo salio esta sentencia, de lo cual se infiere que los que hagan descansar sus almas en su propio poder natural, terminaran apostatando si no recapacitan a tiempo, y la razon es sencilla, es que no hay en el hombre poder suficiente que pueda sostenerlo a si mismo.

Aprendamos, pues, de los apostoles quienes fueron debiles hasta que vino sobre ellos el poder de arriba. Recuerde como fue Pedro avergonzado con la pregunta de una doncella: "Le dijo Pedro: Señor, ¿por que no te puedo seguir ahora? ¡Mi vida pondre por ti!... Entonces la criada portera dijo a Pedro: ¿Tu no seras tambien de los discipulos de ese hombre? El dijo: No lo soy" (Jn.13:37 y 18:17). Por esto en toda caida, prueba, desaliento en que caigas, no busque poder en ti, sino en levantas tus ojos al poder de la resurreccion de Cristo, cuyo Espiritu es suficiente para todo: Todo es de El, por El y para El.

Por eso cuando estemos frente a tales peligros hagamos como Josafat: "Oh Dios nuestro, ¿no los juzgaras tu? Porque nosotros no disponemos de fuerzas contra esta multitud tan grande que viene contra nosotros. No sabemos que hacer, pero en ti ponemos nuestros ojos. Todo Juda estaba de pie delante de Jehova, con sus pequeños, sus mujeres y sus hijos" (2 Cr.20:12-13).

Satanas sabe muy bien que nada puede prevalecer contra Cristo o contra los que descansan en Su eterno poder. Por eso se pasa el tiempo tratando de mantenernos en nosotros mismos y en las criaturas. Sobre esto el ministro Sibbes dijo: "Quien comienza con autoconfianza, terminara en vergüenza". El mayor de los apostatas es Satanas, el fue un angel de luz y cayo de la verdad por su propia voluntad y trata de arrastrar a todos con el. El es un espiritu maldito echado del paraiso y labora para que los hombres tengan el destino de condenacion que el diablo tiene. Fue sacado del paraiso por su pecado, y por la envidia no soporta que criaturas de menor rango que el puedan disfrutar la eterna felicidad del cielo que Dios ha prometido a todos los que aman a Cristo.

El Cristiano que vela y ora sera librado de las tentaciones que conducen a la caida. Hay vientos que combaten contra grandes arboles movimiento tras movimiento hasta hacerlos caer. El daño de los ciclones no es tanto el furor de cada viento, sino la recurrencia de los mismos, por eso hay que mantenerse velando. No es facil mantenerse en pie ante tantos ataques. Para una persona permanecer en pie trabajando con eficiencia, necesita el descanso diario del sueño. El poder de estar en pie viene de saber descansar en Cristo, y quien no aprenda esto puede caer en cualquier momento.

Lo que es sincero es constante. Esta constancia nos asegura ser verdaderos: "Habia tambien en aquella ciudad una viuda, la cual venia a el diciendo: 'Hazme justicia contra mi adversario. El no quiso por algun tiempo, pero despues se dijo a si mismo: 'Aunque ni temo a Dios ni respeto al hombre, le hare justicia a esta viuda, porque no me deja de molestar; para que no venga continuamente a cansarme" (Luc.18:3-5); el caso de la viuda ilustra este principio de la sinceridad. En otras palabras esforcemonos para ser constantes. Amen.