Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana

Meditacion. Agosto 15/98

Texto: ""Y vio Jehova que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazon de ellos era de continuo solamente el mal" (Gen.6:5).

El libro de Genesis o el primer libro de Moises es un libro de generalidades, no entra en los detalles particulares del mundo de entonces, y en este versiculo se nos prueba esa afirmacion, ya que se nos da un titulo general de la situacion de maldad reinante en aquel entonces, aunque por el juicio que trajo tenemos una idea a donde descendio el desenfreno de la naturaleza humana caida en pecado.

La corrupcion natural o pecado es un principio de rebeldia contra Dios, el ser humano experimenta una fuerte e inexplicable aversion hacia lo divino, en cambio disfruta lo pecaminoso. Los hijos de Adan estan naturalmente dispuestos a escuchar lo que causa error, oir la voz de Satanas, como esta escrito: "Sin embargo, en una o dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende" (Job 33:14).

Cuan a menudo los ojos de la cara ciegan los ojos del entendimiento, la historia de Adan lo confirma: "Y vio la mujer que el arbol prohibido era bueno para comer y que era agradable a los ojos" (Gen.3:6). Es decir que el hombre nunca es mas ciego a la realidad espiritual, que cuando esta mirando objetos que son mas agradable a los sentidos carnales.

Para confirmar esta verdad daremos un corto recorrido sobre Gen.3:7-13, y veamos en el espejo de las Escrituras el cuadro de nuestra naturaleza en la vida de nuestros primeros padres tan pronto como el pecado tomo gobierno de ellos.

Los hijos de Adan no tienen necesidad de que se les enseñe a cocer hojas de higuera para cubrir su desnudez o vergüenza: "Y fueron abiertos los ojos de ambos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron ceñidores" (v7). Cuando se arruinen a si mismo y cometan actos vergonzosos, buscaran ayuda en ellos mismos y por ellos mismos; haran cualquier esfuerzo para cubrir la vergüenza o culpa de sus pecados con metodos naturales y auto engañandose, esta supuesta solucion les sera como el pez en el agua o las aves en el aire.

Trataran de cubrir la culpa de sus conciencias con musica y colores; ninguno de ellos buscara cubrir sus pecados con la sangre del Cordero de Dios, la piel del sacrificio.

Los hijos de Adan siguen el mismo ejemplo de sus padres, se esconderan de la presencia de Dios: "Cuando oyeron la voz de Jehova Dios que se paseaba en el jardin en el fresco del dia, el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehova Dios entre los arboles del jardin"(Ge.3:8). Somos tan ciegos, que como el trataremos de escondernos de Dios entre las sombras de los arboles. Nos prometemos seguridad en los pecados secretos, que en uno que es abiertamente cometido: "El ojo del adulterio esta aguardando la noche, diciendo: No me vera nadie" (Job 24:15). Los hombres haran en secreto, de lo que se avergonzaran hacerlo delante de un niño, como si la oscuridad pudiera esconderlo de los ojos de Dios, ellos tienen a Dios como si viera igual que los hombres.

Somos descuidados de la comunion con Dios y adverso a ella. En toda buena comunion de los hombres con Dios, Dios siempre dara el primer paso. Cuan lentos son los hombres para confesar su pecado y tomar la culpa y la vergüenza sobre ellos mismos: "El respondio: Oi tu voz en el jardin y tuve miedo, porque estaba desnudo. Por eso me escondi" (Ge.3:10). Adan confeso su desnudez, de lo cual no podria negar porque era obvio, pero no dijo una palabra de su pecado. Sera natural tratar de esconder el pecado, siempre que se pueda, por eso es que "Dios juzgara los secretos de los hombres" (Ro.2:16). Los ladrones se consideran como honrados mientras les parezca que nadie le puede demostrar su maldad.

Es natural para nosotros transferir a otros la culpa de nuestros pecados. Adan se la echo sobre la mujer, y ella sobre la serpiente: "El hombre respondio: La mujer que me diste por compañera, ella me dio del arbol, y yo comi. Entonces Jehova Dios dijo a la mujer: ¿Por que has hecho esto? La mujer dijo: La serpiente me engaño, y comi" (Gen.3:12-13). Ningun ser humano necesita que le enseñen esta tactica infernal. Ellos echaran la culpa sobre Dios mismo y su providencia, llamandole mala suerte a los frutos de su pecado, como si la desgracia fuera algo extraño que ellos por su "pureza" segun les parece, no se merecen.

Notese el hablar de Adan, "la mujer que me diste por compañera me dio del arbol y yo comi", primero se defiende de la culpa y luego confiesa su falta. Su defensa es larga, pero su confesion es corta "yo comi", la mujer fue mas breve aun "comi" (v13). Mire la astucia de la maldad: "la mujer que me diste", fue preciso en señalar con lujos de detalle como para no cometer equivocacion cuando habia una sola mujer en toda la creacion, ademas diciendo "tu regalo me arruino". Y para acentuar el sentido de echarle la culpa a Dios el hombre dijo: "La que me diste por compañera", cuando pudo decir simplemente "ella me dio".

En defenderse se extendio, en confesar lo acorto. Bien dice Salomon: "La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego contra Jehova se irrita su corazon" (Pro.19:3).

Pero ante todo esto hay un poderoso y eterno remedio: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Ro.5:1).