Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana
Meditacion. Agosto 14/98.
Texto: "Pon, oh Jehova, temor en ellos; conozcan las naciones que no son sino hombres" (Sal.9:20).
La prosperidad terrenal nos hace olvidar lo que somos, pero la debilidad nos lo recuerda. El original del ser humano es polvo de la tierra y todos volveran de donde fueron tomados.
Por ese defecto natural que tenemos debemos cultivar un humilde sentido de nuestra original bajeza e indignidad pecaminosa en medio de la prosperidad. Los hombres son muy dados a pensar siempre por encima de lo que en realidad son; cuando estan en medio de la vanidad pierden el conocimiento de ellos mismos, como en nuestro texto de hoy dice el salmista: "Pon, oh Jehova, temor en ellos; conozcan las naciones que no son sino hombres" (Sal.9:20).
Hay algunos que estan por encima de otros, pero delante del Creador todos son como nada, y ninguna de las cosas materiales los hara mas acepto frente al Señor, aunque haga diferencia en la tierra. Un pasaje biblico nos enseña cuan inciertas son las cosas de este mundo que llamamos maravillosas: "habia un hombre rico, que se vestia de purpura y de lino fino...Habia tambien un mendigo llamado Lazaro, lleno de llagas..." (Lc.16:19-22); el menesteroso presentaba un espectaculo miserable, pero tambien tenia un alma inmortal, que fue llevada por angeles a Dios, pero el otro, un ricachon, fue echado en el infierno.
Esta consideracion debe llevarnos a pensar con cordura y humildad de nosotros mismos. Porque seria una afrenta a nuestra razon estar maravillados de apariencias o sentirnos orgullosos de vanidades pasajeras, por el contrario, debemos siempre estar conscientes que lo unico nuestro es el pecado y la miseria, para exclamar como Jacob: "Menor soy que todas las misericordias y toda la verdad que has usado para con tu siervo" (Gen.32:10); mientras mas humildad haya en el corazon, mas del cielo habra en el alma.
Es esa compostura del entendimiento lo que nos prepara para recibir las gracias y consuelos del Espiritu Santo en un grado excelente; unos dias despues de esa humilde declaracion, y luego de una larga seccion de oracion, el patriarca Jacob agrego: "Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma" (v30).
La enseñanza divina debe ser persuasiva para estimularnos a cultivar la humildad: "Porque Dios resiste a los soberbios", El priva de los tesoros espirituales, a quienes se valoran ellos mismos y se inflan por lo que de este mundo ellos poseen; en cambio : "Dios da gracia a los humildes", un adecuado sentido de nuestras debilidades e indignidad nos hace participes de las bendiciones del cielo.
El ministro Sibbes dice sobre la humildad: "Si nosotros buscamos estar en la boca de los hombres, con el fin de vivir en sus conversaciones, entonces Dios nos aborrece...Por tanto, trabajemos para hacer el bien en lo secreto. Los Cristianos deben ser como los minerales, ricos en las profundidades de la tierra." Este es un excelente remedio contra el mal de la prosperidad, porque el amor a las cosas terrenales no busca otra cosa, sino tratar de ganar la opinion favorable de las criaturas, ser el plato de conversacion de los hombres, la humildad mata eso. Amen.