Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana
Meditacion. Agosto 3/98
Texto: "El amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murio por todos, luego todos murieron; y por todos murio, para que los que viven ya no vivan para si, sino para aquel que murio y resucito por ellos" (2Co.5:14-15).
El amor a Dios es el gran principio espiritual que nos lleva del YO a Dios; notese como lo dice el apostol: "El amor de Cristo nos constriñe"; como si esto fuese el comienzo de todo su discurso, porque es de aqui de donde el arranca y saca fuerzas.
Tal como el amor propio de un hombre lo inclina a buscar el bien de su propio YO. Y hay aqui una poderosa enseñanza para reformar nuestras luchas contra los deseos del Yo natural; de otro modo: "La autonegacion nunca sera tan poderosa y conquistadora, a menos que este motivada por el amor a Dios. El amor a Cristo es el mismo corazon de la autonegacion".
Cuando un hombre ama sinceramente a Dios, entonces tal hombre podra sufrir todas las humillaciones, adversidades y peligros y soportarlo con gozo. El martillo que saca el clavo del yo natural, para meter con exito el clavo de la autonegacion, es el amor a Dios. Para entrar por la puerta estrecha que lleva a la vida, no hay elixir mas poderoso que el amor a Dios que nos viene por medio de Cristo.
Este amor es algo tan fuerte, que se hace mas poderoso que el instinto natural de conservacion que usamos para proteger la vida. Para sujetar y vencer lo natural se necesario un poder sobre natural: "Y ellos lo han vencido por causa de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, porque no amaron sus vidas hasta la muerte" (Apoc.12:11). No hay agua en toda la creacion que pueda apagar el fuego del amor a Dios en el corazon del Creyente.
Mas aun, que el amor a Dios esta mas cerca de nosotros y actua con mas poder en uno, que cualquier otra pasion en nosotros mismos. Veamos un ejemplo del poder de este amor en uno y reflejado en otro, David frente a la persecucion de Saul, por amor a Dios le perdono la vida, y mire la reaccion de Saul: "Luego dijo a David: Tu eres mas justo que yo, porque tu me has tratado bien, cuando yo te he tratado mal. Tu has demostrado hoy que me has hecho bien, porque Jehova me entrego en tu mano, y tu no me mataste. Y Saul regreso a su casa" (1Sam.24:17-22).
Cristo tiene el poder de quitarnos la miserable vida que llevamos, y en lugar de justamente destruirnos entrego Su vida por nuestro pecados y nos salvo. Usualmente somos afectados por lo que los demas sufran por nosotros, que lo que puedan hacer por nosotros. Es una ley del cielo que amor con amor se paga. No nos cansemos, pues, de bendecir, de esforzarnos para pagar los votos de amor y obediencia total que debemos al Señor Jesucristo.
El ejemplo general y particular a seguir lo dice asi: "Yo no busco mi gloria" (Jn.8:50). Y en otro lugar se agrega: "Porque ni aun Cristo se agrado a Si mismo" (Ro.15:2). Surge una pregunta: ¿Cuando uno sabe si se esta agradando a si mismo? Cuando estes mas atento a los resultados, que al cumplimiento del deber frente a Dios. Sera de muy pobre resultado cuando los hombres al final de sus vidas se den cuenta que gastaron sus vidas en vanidad, en lo que no aprovecha al alma. En cambio sera de inefable gozo y consuelo, cuando puedas decir tal como dijo el apostol: "He peleado la buena batalla; he acabado la carrera; he guardado la fe. Por lo demas, me esta reservada la corona de justicia, la cual me dara el Señor, el Juez justo, en aquel dia. Y no solo a mi, sino tambien a todos los que han amado su venida" (2Tim.4:7-8).
Asegurate, pues, de preferir los intereses de Cristo antes que los tuyos propios. Porque si por amor a Dios puedes olvidarte de ti mismo, entonces el Señor se recordara mejor de ti. Esto es, que tomes el debido cuidado de tu deber y Dios cuidara de ti. Amen.