Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana

Meditacion. Julio 27/98

Texto: "Y le dijeron: Mujer, ¿Por que lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no se donde le han puesto" (Jn.20:13).

Ama mucho, a quien muchos pecados se le ha perdonado, y Jesus habia echado de Maria Magdalena siete demonios (Mrc.16:9), por eso ella mucho le amaba. Ella fue la primera que vino al sepulcro a servir a su Maestro despues de la muerte; muy de mañana vino presurosa a rendir honra al Salvador.

Los angeles sabian muy bien la razon de sus lagrimas y el porque la tumba estaba vacia, de ahi nos preguntamos: ¿Por que le hicieron la pregunta y no le informaron de inmediato? La respuesta tiene varias razones: Primero para enseñarnos la simpatia de ellos por todos y cada uno de los Creyentes; cuan pendiente estan los angeles por las tristezas de los hijos de Dios. Se interesan no solo de nuestras alegrias, sino tambien de nuestras lagrimas. Son espiritus ministradores que se gozan en ver los hombres enfermos de amor por el Señor Jesus.

La otra razon, es que se trata de un tierno reproche: "¿Por que lloras? ya que no habia causa para llorar, sino que por el contrario era para saltar de alegria, pues el cuerpo de Jesus no estaba en la tumba como El mismo habia predicho. Muchas de nuestras lagrimas se secarian al instante si pudieramos considerar y recordar las Palabras y las promesas del Señor Jesus.

La tercera y ultima razon es, que la pregunta fue para abrir conversacion y luego informarle aquella verdad que transformaria su lamento en gozo, quitarse la ropa de luto y vestirse de un traje de alegres colores.

Asi que, supongamos un pobre hombre tratando de vadear aguas profundas con dos niños a sus espaldas; los niños al ver el enorme peligro empiezan a llorar por miedo, y el les dice: 'Cierren la boca mis niños, porque yo les prometi que salvaria sus vidas', entonces llega a la otra orilla y enjuga sus lagrimas. Del mismo modo Cristo, el tenia en la tumba todos los elegidos sobre Sus espaldas, colgando legalmente de Su cuello y Sus brazos. Todos los Creyentes fueron bajados con El al sepulcro y de alli los levanto A todos para llevarlos al cielo. De donde se puede ver, que el pueblo de Dios es fortalecido en la presencia, como en la ausencia de Cristo.

Cuando la noche nos llega se acentua nuestra estima y valor por los rayos del sol, y cuando Cristo se nos esconde aumenta en los Creyentes el deseo de volver a experimentar las muestras o seguridades de Su amor. La comida al ser ingerida nutre y fortalece el cuerpo, pero cuando el agua y el alimento se escasea aumenta el apetito o la sed, para cuando se obtenga y se ingiera el aprovechamiento sea mayor, porque la mejor salsa de toda comida es el hambre, y el mejor ingrediente de todo refresco es la sed.

El desear a Cristo cuando se ausenta, es prueba evidente de amor. Por esa razon es que ciertas disciplinas justas en la iglesia son convenientes, pues por ella se podra saber de que esta hecho ese corazon, si al privarnos de la Mesa del Señor aumenta en uno el deseo de salir rapido de la falta de comunion con el Redentor por medio de la Santa Cena. Se notara si valoramos la comunion con cristo y Su pueblo. Son como males necesarios.

Ademas se nota que la ignorancia de fe puede estar presente en un corazon bueno y creyente. Un verdadero hijo de Dios como Nicodemo puede amar la compañia y las instrucciones del Señor, y aun asi tener una gran ignorancia de El, mire aqui el caso muy elocuente de Maria Magdalena que amaba entrañablemente a nuestro Señor, pero ignoraba ciertas verdades de la vida y de las promesas de Dios.

La incredulidad borra la memoria espiritual. Los discipulos le siguieron por donde quiera que El iba, pero con todo y esa gran muestra de amor fueron tardos de corazon para creer las Escrituras: "Entonces el les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazon para creer todo los que los profetas han dicho" (Lc.24:25). Nuestras almas son como una guitarra con una cuerda rota o desentonada; y nuestras mentes y nuestros afectos son como una pierna rota o tullida.

Esto es, que tenemos mucho conocimiento en la cabeza, pero nuestro amor es frio como el hielo, porque con suma facilidad cualquier viento de conocimiento natural o mundano, nos enferma y saca de nuestra memoria las verdades inmutables y las fieles promesas de la Palabra de Dios. Amen.