Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana
Meditacion Julio 24/98.
Texto: Este mismo Jesus, que ha sido tomado de vosotros al cielo, asi vendra como le habeis visto ir al cielo." (Hch. 1:9-11).
La persona es descrita aqui con Su nombre mas dulce, "Jesus", Su oficio de Salvador de los pecadores. El fue tomado de entre nosotros como sustituto por nuestros pecados, y a favor nuestro esta sentado a la diestra de la majestad en las alturas intercediendo por todos los que esperan en El.
La manera de Su aparicion sera en poder, porque con Su poder se levanto de los muertos y con poder ascendio al cielo y con poder regresara.
Los angeles trajeron un mensaje de Dios a los once discipulos: "Este mismo Jesus, que ha sido tomado de vosotros al cielo, asi vendra como le habeis visto" (v11), esto es, que tan seguro, real y cierto que ustedes vieron su ascension, de manera semejante un dia Cristo volvera a esta tierra, nuestro Salvador regresara, porque no se ha ido para siempre, hay un dia seņalado en el calendario divino para Su regreso, como si le hubiese dicho: "No hagan esperanza de volver a verle hasta ese dia".
Ese mismo Jesus vendra otra vez, en Su propia persona, vestido con una ropa gloriosa. Es cierto que ustedes estan como mareados porque perdieron la vision de El en las nubes del aire, pero otra vez en las nubes, con millares de angeles, Jesucristo sera visto otra vez.
Hay algo mas que enseņa el texto y es que hay solo y unicamente una primera venida y otra segunda, no mas apariciones, notense que los angeles dijeron: "Asi mismo vendra como le habeis visto ir al cielo" (v11). Las Escrituras solo reconocen dos venidas: "Y aparecera por segunda vez, sin relacion con el pecado, para salvar a los que esperan en el" (Heb.9:28), desde el momento que los apostoles le vieron por ultima vez no volvera aparecer a la vista humana hasta el dia final.
La manera del regreso es sencillamente gloriosa: "Como le habeis visto ir al cielo" (v11), Lucas lo relata de una manera diferente a como lo hace el apostol Pablo, pues mientras el apostol dice "gloriosa", Lucas lo dice como describe nuestra clausula, porque es glorioso que un ser humano se levante por su propio poder delante de nuestro ojos hasta entrar al cielo. Pero no solo por eso, sino que la primera vez El vino como el hijo de un carpintero, pero por segunda vez vendra como el Unigenito Hijo de Dios, entiendase, que aparecera con una gloria que no puede ser comunicada a ninguna criatura. Otro texto amplia la idea: "La manifestacion gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" (Ti.2:13), de modo que no solo se manifestara como nuestro Salvador, sino tambien como nuestro "gran Dios", y se puede adivinar que sucedera ante tal revelacion.
Cuando vemos un hombre anciano, debil, con resabios por la arteriosclerosis, con muchos achaques y con las enfermedades propias de esta epoca aumentarse sobre el, decimos, de seguro que no durara mucho tiempo. Asi tambien, si observamos el temperamento del mundo presente, hemos de llegar a las mismas conclusiones que llegamos con relacion al anciano: Una de las seņales de la vejez es que los hombres se vuelven disparatosos, y los disparates actuales son mas abundantes que nunca, el mundo esta descrepito y su fin esta cerca.
Entiende, pues, que el calendario de Dios no es cronologico como el del mundo; esto es, con fechas de dias, meses y aņos, sino moral. El estado espiritual de la humanidad sera el indicativo de Su pronto regreso: "Como paso en los dias de Noe, asi tambien sera en los dias del Hijo del Hombre: Ellos comian y bebian; se casaban y se daban en casamiento, hasta el dia en que Noe entro en el arca, y vino el diluvio y los destruyo a todos" (Luc.17:26-27). El mundo no puede durar mucho, sus dias estan contados; Cristo vendra pronto para poner todas las cosas en su debido orden.
Cada vez que tu veas al cielo, piensa que tu tienes un Cristo alla, una herencia, una fortuna guardada con seguridad. Pero tambien cada vez que veas las nubes, piensa de la gloria y el regreso de Jesus. Esas nubes fueron la carroza en la cual el Seņor entro triunfante en el cielo, y de la misma manera vendra otra vez.
Levantemos, pues, nuestros corazones a Dios, y nuestros ojos de fe al cielo, mirando por el Salvador, donde esta nuestro tesoro y nuestro Jesus. Amen.