Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana

Meditacion Julio 15/98

Texto: "Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron; y han conocido que verdaderamente sali de ti, y han creido que tu me enviaste" (Jn.17:8).

Puede haber un conocimiento que nos llega por medio del mero sermon o los libros, que en verdad brillan mucho en la mente, pero esa luz es debil y borrosa. Brillan con la luz de otros hombres: "Ellos decian a la mujer: Ya no creemos a causa de la palabra tuya, porque nosotros mismos hemos oido y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo" (Jn.4:42); hay una enseñanza de los hombres y hay otros de Dios usando los hombres como simple instrumentos.

La luz del Espiritu es de otro material, la humana no es escrita en el corazon como la de Dios, sino solo reportada al oido: "Pondre mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones las inscribire" (Hebr.8:10); la verdad es escrita por el dedo del Espiritu, la otra es reportada por los hombres. No es lo mismo ver a Dios y las cosas de Dios en la luz del Espiritu, que verlo por el reporte de los hombres. Hay una gran diferencia en conocer paises por el mapa y libros, que conocerlo en propia experiencia.

Luz transformadora. Es luz verdadera la que sujeta nuestras codicias y purifica el corazon; el conocimiento del incredulo es luz, pero sin fuego; puede dirigir, pero no persuade a la obediencia sincera: "En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco y no guarda sus mandamientos es mentiroso, y la verdad no esta en el" (1Jn.2:3-4); la luz que no trasforma es mera inactividad. En el Paraiso hubo un arbol de vida y uno de conocimiento, muchos prueban el arbol del conocimiento, pero no el de la vida.

Recibir. Lo proximo en cuanto a la naturaleza de la fe, es recibir: "Las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron". La incredulidad es rechazar el consejo de la palabra, y la fe es tomarlo: "Asi que los que recibieron su palabra fueron bautizados" (Hch.2:41); tomaron el consejo del bautismo porque creyeron de corazon. Entonces la fe puede ser descrita con relacion a este acto, como un impulso en el corazon, iniciado por el Espiritu, para recibir toda la palabra de Dios.

Ahora bien, recibir es una palabra relativa, ya que supone una oferta. Dios ofrece de Su parte y nosotros recibimos de la nuestra. Es a manera de un pacto o contrato, en el pacto de la Gracia Cristo ofrece remision de pecado y todas las bendiciones del Evangelio, y nosotros respondemos bajo la condicion de fe y arrepentimiento.

En este recibir de parte nuestra debemos estar seguros que se trata de la Palabra de Dios y que El trata con nosotros a manera de pacto; no de contrato porque en el contrato las partes pueden ser representadas por otro. Dios tiende Su pacto por el ministerio del hombre: "Por esta razon, nosotros tambien damos gracias a Dios sin cesar; porque cuando recibisteis la palabra de Dios que oisteis de parte nuestra, la aceptasteis, no como palabra de hombres, sino como lo que es de veras, la palabra de Dios quien obra en vosotros los que creeis" (1Tes.2:13).

Es un error muy comun aun entre personas que profesan ser Cristianos, pensar que se pueden recibir las promesas y despreciar los preceptos, como si nada fuera necesario para la salvacion, sino solo decir que mis pecados fueron perdonados en Cristo. El Evangelio no solo tiene promesas, sino tambien mandamientos, condiciones y articulos del pacto. Todo el Evangelio debe ser recibido de todo corazon.

La fe no esta limitada a los actos del entendimiento. Felipe puso a prueba al Eunuco: "Comenzando desde esta Escritura, le anuncio el Evangelio de Jesus. Mientras iban por el camino, llegaron a donde habia agua, y el eunuco dijo: He aqui hay agua. ¿Que impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees con todo tu corazon, es posible. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesus, el Cristo, es el Hijo de Dios" (Hch.8:35-37).

Dios pide de nosotros todo el corazon en amor y espera todo el corazon en fe. Esto implica confiarle todo tu ser y depender enteramente de El, ejercitarnos en esto es relativamente facil cuando las cosas nos estan saliendo bien, la dificultad se acentua cuando hay oposicion, adversidad y sufrimientos, mire este texto, el cual nos puede dar una idea del asunto: "Por la fe y la paciencia se heredan las promesas" (Hebr.6:12); esto es, que primero debemos hacer y luego sufrir la voluntad de Dios.

Por tanto, recibir a Cristo con todo el corazon es recibirle como el Salvador todo suficiente, y esto se da cuando todas nuestras facultades encuentra en El contentamiento, que El es bueno para todo, no solo como medico del alma, sino tambien como el Amado: "¿A quien tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra" (Sal.73:25). La Gracia de la fe consiste en eso: Conocer y recibir. Amen.