Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana

Meditacion Julio 1º/98.

Texto: "Dire a Dios: Roca mia, ¿por que te has olvidado de mi? ¿Por que andare yo enlutado por la opresion del enemigo? " (Salm.42:9).

Ciertamente que es lo mas triste para un verdadero Creyente perder la cara sonriente de Dios y Cristo, un sentido de sequedad cae sobe el corazon al ser abandonado por Cristo. No hay tristeza mayor para un corazon bajo la Gracia de Dios que perder la paz del Señor.

Si una estrella del universo se apaga, se disminuye la luz en la misma cantidad apagada, pero si el sol no da su luz, las tinieblas del mundo serian total, el frio aumentaria y todas los seres vivientes moririan. En sentido espiritual esa seria la mas amarga de todas las aflicciones, porque la presencia de Cristo endulza todos los demas bienes, sin El serian amargos, el sufrimiento se multiplicaria y la esperanza de alivio se apaga.

Tanto como Cristo brille en un Creyente, su alma podra emprender cualquier empresa y sostener cualquier dolor; mire como lo dice el apostol: "En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas" (2Ti.4:16-17); he aqui un hombre preso, abandonado por sus amigos y hermanos queridos, pero la presencia de Dios con el le suplio todo el consuelo y sosten que necesitaba.

Otro ejemplo elocuente del poder que puede sacar un Creyente de la Presencia de Cristo, lo encontramos en aquella mujer que padecia flujo de sangre: "Habia una mujer que sufria de hemorragia desde hacia doce años. Habia sufrido mucho de muchos medicos y habia gastado todo lo que tenia, y de nada le habia aprovechado; mas bien, iba de mal en peor.

Cuando oyo hablar de Jesus, vino por detras de el entre la multitud y toco su manto, porque ella pensaba: Si solo toco su manto, sere sanada. Al instante, se seco la fuente de su sangre y sintio en su cuerpo que ya estaba sana de aquel azote" (Marc.5:25-29); a ella solo le basto tocar el manto del Señor Jesus para encontrar el alivio definitivo a su cuerpo enfermo y a su atribulada alma, todas los medicos la habian desahuciado, y Jesus la hizo gozar con toda el alma.

Pero si Dios y Cristo abandonan, no hay quien pueda aliviar en el dia de la angustia, nadie podra consolarlo. De manera semejante hay aflicciones tan grandes que se tragan todo el aliento del hombre. Por eso si Dios esconde Su rostro de uno de Sus hijos es la afliccion mayor, nada puede consolar; mire como ruega el salmista: "Jehova, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues en tu ira" (Salm.6:1); y uno se pregunta: ¿por que David rogaba no ser castigado por el disgusto divino?, por la sencilla razon de que si Dios lo castigaba airado, quien luego lo consolaria; de manera, pues, que la mayor angustia es ser abandonado por Dios, pues en tal situacion parece como si estuviera corrigiendo en Su ira, de ahi que David le rogaba ser librado.

En ocasiones el Cristiano combate contra los hombres y vence; combate contra los malos espiritus, contra Satanas y tambien vence, pues Cristo pelea en el Creyente, y por el Creyente; pero cuando el Creyente siente que Dios le abandona es como si su lucha fuera contra el Señor, y ¿quien podra librarle? En algunos casos se ha visto al hombre natural recurrir al suicidio cuando sus adversidades le abruman y el ve que todos los caminos se le cierran, como si todo se levantara en su contra.

Los Cristianos son hombres y mujeres de segura esperanza, pero eso no quita que en su caso el le parece como si toda posibilidad de alivio o ayuda se cerrase, que el favor divino se ausenta, y entonces es como si cayese en el hoyo del desespero y del desaliento, y ahi clama: "Dire a Dios: Roca mia, ¿por que te has olvidado de mi? ¿Por que andare yo enlutado por la opresion del enemigo? ".

Ahora, permitasenos contrastar el amor de entre los mejores hombres que ha tenido la humanidad, con el amor eterno de Cristo; mire conmigo este pasaje: "Entonces hubo gran llanto de todos. Se echaron sobre el cuello de Pablo y le besaban, lamentando sobre todo por la palabra que habia dicho que ya no volverian a ver su cara. Y le acompañaron al barco" (Hch.20:37-38); notese que esta despedida fue triste y los hermanos de la Iglesia de Efeso se echaron al cuello de Pablo llorando, porque no volverian a ver de nuevo su rostro, y eso puede suceder con algun hermano, pero no con Cristo.

Nuestro hermoso Salvador y Redentor viene otra vez a buscar a los suyos y regresara multiplicando las bendiciones, porque si abandona por un momento, volvera con abundantes misericordias. Amen.