Pastor:Oscar ArochaIglesia Bautista de la Gracia, Republica Dominicana
Meditacion. Junio 24/98
Texto: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondre: entra en el gozo de tu señor" (Mat.25:21).
Se infiere, que al regreso de Cristo, Sus siervos fieles seran elogiados, y tambien gloriosamente premiados.
Se les dara un encomio publico y tambien un premio. La fe de estos siervos fieles, sera elogiada delante de los angeles y de los hombres: "Yo le dare que se siente conmigo en mi trono... Para que tambien en la revelacion de su gloria os goceis con regocijo... Por lo demas, me esta reservada la corona de justicia, la cual me dara el Señor" (Apoc.3:21;1Ped.4:13;2Ti.4:8).
Sera poco lo que suframos o hagamos por Cristo en este mundo en comparacion con lo que recibiremos: "Nuestra momentanea y leve tribulacion produce para nosotros un eterno peso de gloria mas que incomparable" (2Co.4:17). En ocasiones nuestros corazones arden de gozo cuando Cristo nos habla por medio del predicador, cuanto mas sera cuando elogie directamente Sus siervos fieles, cara a cara, sera algo inefable. Cualquier gozo presente no es mas que una infima parte del que espera en el Cielo a los siervos del Señor Jesus.
El texto agrega: "Entra en el gozo de tu señor". El estado final de los verdaderos Cristianos es un estado de gozo, de felicidad. Alguien pregunta: ¿Que es la felicidad? Es el estado del animo que se complace en la posesion de un bien. Para ser feliz lo primero que se necesita es la iluminacion del entendimiento: "Dire a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alegrate. (Luc.12:19); este hombre ignoraba que el alimento del alma es la palabra de Dios no los bienes materiales que tenia almacenado.
La persona necesita valorar segun el valor absoluto y eterno de las cosas deseadas. Cuando los Creyentes entren al estado celestial les sera ensanchado el entendimiento, ellos fueron fieles y se gozaron en lo poco, y se les pondra sobre lo mucho. Ellos conoceran a Dios y como no hay bien mayor que eso, la complacencia que experimentaran sera algo inefable y glorioso: "En tu presencia hay plenitud de gozo, delicias en tu diestra para siempre" (Sal.16:11).
En el cielo sera diferente de lo que es aqui, ya que aqui nuestro gozo tiene altas y bajas, crece y mas rapido decrece; en cambio alla el alma sera llenada de tal modo que no le cabra mas, porque seremos semejantes a Cristo en gloria: "Vere tu rostro; quedare satisfecho cuando despierte a tu semejanza" (Sal.17:15).
Para el deleite se necesitan tres cosas: Una facultad para deleitarse, el poder del alma para el placer y la posesion de la cosa que lo produce, y esas tres entraran en plena operacion por la palabra y misericordia de Cristo: "Entra en el gozo de tu señor". No olvidemos que la plenitud de nuestro gozo esta ahora mismo suspendida, nuestra ocupacion actual es servir, pero en aquel dia la poseeremos: "Gozaos a medida que participais de las aflicciones de Cristo, para que tambien en la revelacion de su gloria os goceis con regocijo... Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caida y para presentaros irreprensibles delante de su gloria con grande alegria" (1Pe.4:13;Jud.1:24).
Los santos veran la hermosura de la providencia, como todas sus adversidades y males materiales fueron ordenados para que aumentara su eterna felicidad. Todas contribuiran a fortalecer la fe, el amor y la paciencia, para que fueran esplendorosas y sus recompensas mas excelentes, para que fueramos mas felices.
Cuando el cielo esta claro y sereno, el sol forma su esplendor sobre las nubes y estas brillan con tanta intensidad que el ojo humano no puede distinguir entre el original y la copia. Asi transformara el Sol del mediodia, el Señor Jesucristo, a todos Sus siervos, cuando les diga: "Entra en el gozo de tu señor". La expresion entrar aqui es un hebraismo, cuyo significado es participacion, asi: "Jure en mi ira: ¡Jamas entraran en mi reposo!" (Salm.95:11); esto es, que no participarian del reposo divino.
Cristo nos hara entrar en Su gozo, y en esto es muy diferente a como son los hombres, y para mostrar esto veremos dos textos: "¿Y quien de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta, al volver este del campo, le dira: Pasa, sientate a la mesa"? (Luc.17:7); notese que dice "quien de vosotros". Los amos terrenales no dejan sentar sus siervos en su misma mesa, sino que los envian a una mesa o lugar inferior. En cambio con El es muy diferente, nos trata con mucho mayor dignidad: "Se ceñira y hara que se sienten a la mesa, y viniendo les servira.... Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, tambien ellos esten conmigo, para que vean mi gloria que me has dado" (Luc.12:37;Jn.17:24).
Animate, pues, a servir con diligencia al mejor pagador de todos los patrones, nuestro Hermoso Salvador Jesucristo. Amen.