| San
Pedro de Lloc, la última morada de Antonio Raimondi
Confiado en mi entusiasmo he emprendido un arduo trabajo superior a mis fuerzas. Pido pues vuestro concurso. Ayudadme. Dad tregua a la política y consagraos a hacer conocer vuestro país y los inmensos recursos que tiene. (Antonio Raimondi) |
| El pasado 26 de octubre
se recordó los 109 años de la muerte del sabio italiano Antonio
Raimondi Dellacua. San Pedro de Lloc tiene el orgullo de haberlo cobijado,
tal vez, en el momento más difícil de su existencia y, también,
de presenciar su muerte.
Antonio Raimondi nació en Milán (Italia) el 19 de setiembre de 1826. Sus padres Enrique Raimondi y Rebeca Dellacua. Desde niño se inclinó por las ciencias naturales. Leyó muchas obras de viajes y con ello en su mente se dibujaba el esplendor de la fauna y la flora de América. Su deseo y propósito de conocer el Perú nació cuando en el Jardín Botánico de Milán vio con mucha pena el corte de un cactus peruvianus
Casona de 5 ventanas ubicada en la calle Real, donde Raimondi vivió sus últimos años. Ahora es un Museo. Partió de Italia con rumbo a nuestros país el 8 de enero de 1850, arribando el 28 de julio del mismo año en compañía de su inseparable amigo de infancia, el doctor Alejandro Arrigoni. Fue profesor erudito de zoología y botánica de la Escuela de Medicina, donde su primer trabajo científico fue clasificar ejemplares de historia natural; además fue comisionado del gobierno, como consultor científico hasta su muerte. El 1 de setiembre de 1829 se casó con la dama huaracina Adela Loli, con quien tuvo 3 hijos: Elvira, María y Francisco. Raimondi se internó en la sierra, en la selva, recorre valles, ríos y sedientos desiertos. En 1879, pese a la guerra con chille, permaneció inalterable en sus investigaciones científicas, aportando conocimientos valiosos para el Perú. Durante 19 años el sabio italiano se dedicó a estudiar las tres regiones naturales. Durante sus viajes coleccionó especies para el archivo que lleva su nombre. En Botánica presenta una visión científica universal, en Paleontología reúne innumerables fósiles y en zoología logró una impresionante colección de aves peruanas. Como diplomático arregló con honor y dignidad el asunto de los límites con el Brasil. Se traslada a San Pedro de Lloc. La salud del sabio milanés comienza a quebrantarse por una pleuresía. Por recomendaciones médicas debía permanecer en una ciudad de buen clima. Enterado su fiel amigo Alejandro Arrigoni de su delicada situación le envió una misiva desde San Pedro de Lloc, invitándolo a disfrutar del benigno clima sampedrano. Raimondi aceptó. Al llegar San Pedro de Lloc se alojó en el inmueble Nº 69 de la calle 2 de Mayo, actualmente Museo Raimondi. Los sampedranos conocedores de la valía del sabio lo recibieron con gran cariño y respeto. El italiano ya conocía de estas tierra del Cacique Lloc. Aquí conoció la elaboración del famoso pellón sampedrano, para cuya industria tuvo expresiones de elogio. Muere el sabio milanés
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